Charly García nunca pasa inadvertido. Por estos días, mientras graba un nuevo disco, que podría llamarse La Torre de Tesla (en referencia a la torre-antena de comunicaciones inalámbricas), opinó sobre el presidente Mauricio Macri: “Macri brinda con agua, y yo no confío en nadie que brinde con agua, como dijo Humphrey Bogart”.

Enseguida, como para darle mayor peso a lo que quería decir, relató una anécdota: “Te cuento la máxima de Macri. Año Nuevo en Punta del Este: Faena, Macri y yo. Faena levanta la copa y dice: ‘Alegría y poder’. Y yo me fijo en la copa de Macri y era agua. Le digo: ‘¿Brindás con agua?’. Y me dice: ‘No quiero perder nunca el control’. ¡Andá!”.

En la misma entrevista con la revista Rolling Stone, García también se refirió a Carlos Menem: “Justo estaba por ir a ver a Méndez (por Menem), y le pregunté (a Yoko Ono) si tenía que ir o no. Ella me dijo que sí. ‘La política es muy importante para dejársela a los políticos. Andá, fijate si es humano’, me contestó. Y así fue”.

Sobre el ex mandatario riojano, Charly profundizó: “Es mucho más humano que los que vinieron después. Cuando cantamos Los dinosaurios lloró. Y era el único que me llamaba cuando iba en cana. Era divertido, además”.

Ya que estaba, y como parte de un repaso de sus vínculos con la alta política, el ex líder de Serú Girán aprovechó para comentar sobre Cristina Fernández de Kirchner: “Cristina no me gustaba: era muy autoritaria”.

La charla, que se dio en el departamento de García, ubicado sobre la avenida Coronel Díaz, también giró en torno a la relación del músico con Palito Ortega, quien lo “salvó”.

“Mirá, si te meten en una clínica alguna vez y no tenés a Palito Ortega… Fuiste. A las clínicas te llevan tus viejos, algún amigo que no te quiere, los doctores que quieren plata. No te curan, te hacen empeorar. Él, en cambio, me llevó a su casa a Luján, nos divertíamos. Es un amigo, amigo”, dijo Charly, cuando recordó el difícil momento que debió atravesar por sus problemas de salud.

García, que está en pareja con Mercedes Iñigo, también habló de música. Su última presentación en público fue el 15 de febrero de este año en el teatro Coliseo.

“Es como que soy un pescado y la música es mi oxígeno”, comparó. Y remató: “Todos los años me pasa algo. Me pasa una cosa y me diagnostican otra. Al final siempre terminan en que soy loco… Al último médico le digo: ‘¿Vos cuánto ganás?’. Y me dice: ‘No sé, dos pesos’. ‘Le digo: ‘Escuchame, pelotudo, yo gano toda la guita que quiero, soy una estrella de rock, me cojo todas las minas… ¿Y vos vas a querer que sea como vos? ¡Estás en pedo!’”.