De este modo, la nafta super subirá un 4,9% y la diésel 6,5% -en CABA y GBA, pudiendo variar según las provincias- mientras que el gasoil lo hará en 5,6%.

En el caso de Shell, el litro de nafta súper en la Ciudad costaba hasta ayer $24,68, y aumentó un 4,5%, lo que lleva el precio a $25,79. La premium (V-Power Nitro+Nafta) también recibió un aumento de 4,5%, por lo que pasó de $28,97 el litro a $30,27.

Además, el gasoil premium conocido con V-Power Nitro+Diesel tuvo un aumento de 6%: llevó así su precio de $25,79 a $27,34.

Mientras que desde YPF -el mayor operador del mercado de combustibles-, se aseguraba que hasta el momento no había sido adoptada una decisión en tal sentido.

De confirmarse la decisión del resto de los competidores, será el tercer incremento que sufren los precios en surtidores, con alzas de entre el 11% y el 13% en lo que va del año, de acuerdo con los productos y las empresas.

La semana pasada, las petroleras ya admitían que el aumento de los bioetanoles dispuesto por el Gobierno nacional para marzo y abril, con incrementos que varían entre el 11 y el 18 por ciento ya sea derivado de la caña de azúcar o del maíz, sumaban presión al valor final de las naftas.

El precio de los biocombustibles es la única referencia de costo regulada que incide en el precio final del litro de nafta o de gasoil, y al que las petroleras suman el precio internacional del barril de petróleo del tipo Brent, la evolución del tipo de cambio y el incremento inflacionario que afecta sus procesos de producción.