El complejo donde en cuatro días mataron a dos personas

Jorge Ignacio Benino tenía 89 años. En los monoblocks del Fonavi Latinoamérica, más precisamente en Rodríguez al 2900, todos lo reconocían por el apodo de “Tata”. Fue uno de los primeros adjudicatarios, en 1982, de las torres construidas en parte por la Universidad Nacional de Rosario y en otra por el Fondo Nacional de la Vivienda. Vivía sólo en una casa de planta baja de la torre B y allí, uno de sus nietos, lo encontró asesinado al costado de su cama ayer a la mañana. Tenía la cabeza cubierta con una cortina de tela y en su cuello anudado un cinturón. El médico forense que revisó el cuerpo dató su muerte en 20 horas antes del hallazgo. Es decir la mañana del miércoles. Para el fiscal de la Unidad de homicidios Miguel Moreno, que trabajó en la escena del crimen, la principal hipótesis es que todo ocurrió en ocasión de un robo y que el asesino habría matado para asegurar el delito.

El de Jorge Benino fue el segundo asesinato en la misma cuadra en las últimas 96 horas, aunque con diferentes motivaciones (ver aparte). “La verdad es que no se qué está pasando en el barrio. No es porque nosotros seamos vecinos de acá, pero este es el mejor Fonavi de los que hay en Rosario. Hace unos años que estamos organizados, que cada torre tiene su consorcio, hay una vecinal, los pibes dentro de lo que se puede están contenidos en el polideportivo, está el equipo de fútbol de salón. Hay droga como en cualquier lado pero acá los vecinos nos podemos quedar hasta cualquier hora en la vereda tomando mate o una cerveza. Hay «juntada» (grupos de pibes), pero no hay violencia”, explicó un vecina de la cuadra donde mataron a “Tata”.

Quejas de los vecinos

“Una cosa que estaría bueno que pusieran en el diario (dijo al cronista un residente del lugar) es que el barrio tiene aprobado desde 2016 el presupuesto participativo para instalar cámaras de videovigilancia. Pero no las colocan porque dicen que en el barrio hay muchos celulares y eso obstruye la señal de las cámaras”.

“Para mi los que mataron al viejito no son pibes del barrio. Lo del domingo fue diferente, ahí hubo algo sucio que tiene que ver con la falopa. La pagó el pibe (por el joven asesinado), pero las balas no eran para él”, aportó otro vecino.

A partir de 1982 los vecinos comenzaron a llegar a los monoblocks ubicados entre Ovidio Lagos, Amenábar, Rodríguez y Fontezuela. Técnicamente es territorio de barrio Cura, aunque el Fonavi tiene nombre con peso propio: Latinoamérica, en honor a la escuela de Rodríguez 2842, el epicentro del sentido de pertenencia de los residentes del complejo. El Fonavi tiene 1.166 departamentos y “Tata” Benino ocupaba uno de ellos, en la planta baja de la torre B de Rodríguez 2933. Era jubilado y le gustaba pasar el rato en el bar “Nueva la rueda”, de Gálvez y Lagos. Vecinos y familiares contaron que el hombre vivió hasta hace un mes con uno de sus nietos. “Pero el quería vivir solo porque mi hijo estaba con el equipo de música escuchando alto y eso no le gustaba”, explicó María Elena, nuera del anciano asesinado.

Puerta entreabierta

Según se pudo reconstruir, ayer alrededor de las 7 de la mañana un vecino que estacionaba su auto frente a la casa de “Tata” vio la puerta de la vivienda abierta y la luz encendida. “Estacioné frente a la casa, vi la puerta entreabierta, luz y una moto en lo que sería el comedor. Como me llamó la atención lo llamé al nieto. Cuando él vino se encontró con el cuerpo del viejo. Fue él quien llamó a la policía”, explicó el hombre que dio el aerta.

La endeble puerta de ingreso al departamento de “Tata”, de chapa y pintada de blanco, exponía que había sido forzada con una patada, una barreta o ambas. Los ambientes interiores de la vivienda estaban separados sólo por cortinas.

Cuando la policía ingresó a la vivienda encontró el cuerpo de Benino al costado de la cama. “Estaba vestido, con la cabeza envuelta en una cortina y a la altura del cuello enlazado un cinturón. Si bien tenía signos de putrefacción. La médica de policía pudo observar que tenía algunos golpes en los brazos y en el cuerpo, pero ninguno de ellos habría tenido incidencia en el resultado mortal. La profesional indicó que la muerte se había producido alrededor de 20 horas antes de que el cuerpo fuera hallado (es decir la mañana del miércoles)”, explicó en el lugar el fiscal Moreno.

Hipótesis

“La principal hipótesis que manejamos es la del robo, aunque no hay que descartar nada ya que aún se está relevando la escena. Otro detalle que estamos observando es que no existen cámaras en las inmediaciones”, agregó el fiscal.

Un detalle no menor lo aportó un viejo amigo de Benino que llegó al lugar, pasó por debajo de la faja perimetral y pidió hablar con el fiscal. El hombre le contó que la víctima solía sentarse a tomar café en el bar de Gálvez y Lagos y que solía “boquear” que había cobrado la reparación histórica para jubilados y pensionados. “Andaba contándoselo a todo el mundo. Decía que le iban a pagar como 500 mil pesos”, dijo el octogenario amigo.

Al respecto, la nuera de Benino indicó que “en la casa faltaban unos 17 mil pesos que era lo que había cobrado de jubilación”. El fiscal Moreno ordenó que sobre el territorio trabajara el Gabinete Criminalístico de la Policía de Investigaciones (PDI).