El cáncer colorrectal es el cuarto tipo de patología oncológica más común en América. Cada año se diagnostican más de 240.000 nuevos casos y aproximadamente 112.000 muertes a causa de esta enfermedad. De acuerdo a las estimaciones de esta institución, para el año 2030 la incidencia del cáncer colorrectal aumentará aproximadamente un 60 %.

Por su parte, en Argentina, es el segundo tipo de cáncer más frecuente, dado que representa el 11,8% del total de los casos en ambos sexos. Según la información difundida por el Ministerio de Salud de la Nación, se ubica detrás del cáncer de mama (16,8%) y antes del de próstata (9,7%).

Se trata de uno de los tipos de cáncer con más probabilidades de prevención, dado que tiene una velocidad de progresión lenta, a diferencia de otros. Por eso, es importante tener la información necesaria para poder reconocer los síntomas que provoca y, así, poder tratarlo en forma temprana y adecuada.

Hay algunos signos que pueden ayudar a alertar a la persona e impulsarla a que consulte a un especialista.

En primer lugar, los cambios en los hábitos intestinales durante más de cuatro semanas -como la diarrea o el estreñimiento- pueden ser una señal de alarma.

Asimismo, la presencia de sangre rectal o en las heces puede indicar alguna anomalía en el organismo. Puede ser de un rojo vivo o de un color más oscuro, aunque de cualquiera de las dos formas puede ser un síntoma alarmante.

El dolor abdominal continuo -calambres o gases, por ejemplo- e incesante también puede indicar algún tipo de anomalía en el funcionamiento rectal.

La sensación extraña de necesitar volver a defecar justo después de una deposición -como si la persona no hubiera conseguido vaciar por completo los intestinos- puede ser una señal para tener en cuenta al momento de consultar a un especialista.

La fatiga y el cansancio continuos, así como la pérdida de peso sin causa aparente también pueden significar un alerta para la persona.

En líneas generales, este tipo de patología maligna suele afectar tanto a hombres como a mujeres, aunque las personas que hayan tenido pólipos anteriormente o tengan antecedentes familiares y más de cincuenta años tienen mayores probabilidades de desarrollar cáncer de colon. Por eso, deben someterse periódicamente a estudios preventivos para fomentar la detección y eventual tratamiento precoz de la enfermedad.

De acuerdo a los especialistas, el 90% de los cánceres colorrectales se producen en personas mayores de 50 años de edad y tiene una incidencia levemente mayor en hombres que en mujeres. Alrededor del 75% de los casos de cáncer colorrectal son denominados esporádicos, es decir que se desarrollan en personas que no presentan antecedentes de ningún tipo.

Por último, el 25% restante se desarrolla en pacientes que muestran antecedentes personales o familiares de la enfermedad.