Así comunicó la empresa la suspensión de sus trabajadores y la paralización de las actividades en dos de sus plantas fabriles.

La decisión adoptada por la cerealera norteamericana Cargill en paralizar su línea de producción y suspender a todo su personal en la plantas fabriles que posee en Villa Gobernador Gálvez y Bahía Blanca, a raíz de un paro de actividades dispuesto por el Sindicato de Aceiteros Rosario, ya tuvo su respuesta de esta misma fuente gremial.

“Cargill sostiene que no están dadas las condiciones necesarias de seguridad física para las personas que trabajan en esta plantas, al igual que para los equipos, instalaciones y procesos. La empresa, que tiene ganancias exorbitantes, no sólo despide arbitrariamente a su personal, sino que ahora realiza un lock out patronal e impide el ingreso de los trabajadores”, señaló este sindicato, mediante un comunicado.

El gremio venía realizando medidas de fuerzas desde el pasado 16 de marzo, fecha en que expiró un período de conciliación obligatorio dispuesta por las carteras laborales provincial y nacional sin que se llegara a acuerdo alguno sobre la cesantía de 33 empelados en las terminales de Villa G. Gálvez, Punta Alvear y Bahía Blanca, pues el sindicato entiende que se trata de despidos y persecución política, mientras que la empresa ratifica su proceso de reconversión y contratación de nuevos empleados para reemplazar a los prescindidos.