“Miguelito, contigo ni pan ni cebolla”; “No soy rica, soy docente”; “Cobro 15 mil pesos, no me sobra ni un kilo de pan”; “señor gobernador, el alquiler es más que seis kilos de pan”. Si hay un sector creativo en sus pancartas de protesta, es el docente. Y en el reclamo de ayer en la ciudad de Santa Fe, otra vez lo demostró.
En este marco, volvieron las marchas y los paros de estatales y docentes en la provincia. Las protestas se desarrollaron en un contexto de fuertes cruces y cuestionamientos. Al gobierno no le alcanzó en primera instancia con el argumento de que la paritaria dio a los maestros y a los afiliados de ATE (por una pestaña UPCN votó por aceptar el 19 por ciento, en dos tramos), significaba el mayor incremento del país. Tampoco le sirvió la amenaza de descontar los días de paro. Menos aún resultó la última estrategia de resaltar que el monto en discusión es mínimo para cada bolsillo.

“Discutimos por seis kilos de pan”, había dicho el gobernador en relación al punto porcentual reclamado por cada empleado, pero que eran cientos de millones para la provincia. Ayer le recordaron a viva voz que “la dignidad laboral no representa unos kilos de pan”, y los dirigentes gremiales, al frente de las marchas, se esforzaron en lastimar a la administración socialista donde más le duele, y la compararon constantemente con la gestión del presidente Mauricio Macri.

“Por supuesto que esto es un paro político, porque es política la decisión de no escuchar la necesidad salarial que tenemos, y es política la decisión de aumentar las facturas de la EPE a los niveles que se las llevó, y no es menos política que en Santa Fe hay paro, y no hay clases como en muchas provincias”, desafió ayer Jorge Hoffman, de ATE.

A los representantes gremiales de estatales y docentes se había referido el gobernador al decir que tenían “posturas partidarias” y “caprichosas” para no aceptar la oferta paritaria.

La minimización del reclamo que hizo el mandatario provincial, dio lugar al enojo. “Hay bronca porque no es cierto que ganamos 30 mil pesos, y reclamamos seis kilos de pan más, como maliciosamente difunde el gobierno. Un docente inicial no gana más de 15 mil pesos”, exclamó Patricia Mounier, de Sadop.

La marcha fue numerosa en la capital provincial, donde se concentraron los dirigentes provinciales de las agrupaciones que ayer hicieron huelga. Atravesaron el centro de la ciudad hasta la sede del Ministerio de Educación, frente al cual se concentraron e hicieron oír sus reclamos.

Hoffman reclamó que “no descuenten los días de paro, porque es una medida ilegal”, mientras que Sonia Alesso, la titular de Amsafé y Ctera, advirtió que “no descartamos ir a la Justicia por la violación de la ley de paritarias”. Es decir, prometieron más ruido, y más lucha.