Siga el baile, siga el baile. El Liverpool le dio tremenda paliza al Manchester City, que quedó al borde del nocaut en la Champions League: los Reds se impusieron por 3-0 en el Anfield por la ida de los cuartos de final y ya se sienten entre los cuatro mejores equipos del viejo continente.

Un primer tiempo de tremendo fútbol le alcanzó al equipo local para liquidar el duelo. Mohamed Salah abrió el marcador a los 12 de la etapa inicial, Alex Oxlade-Chamberlain aumentó a los 20 y Sadio Mané marcó el tercero a los 31. Pudieron haberse ido al descanso con una diferencia aún mayor, pero no lo hicieron.

En el complemento, los dirigidos por Pep Guardiola levantaron su nivel. El Liverpool perdió a una pieza importantísima como Salah, que salió con una lesión, y apostó sus fichas a la contra, mientras que la visita empezó a acorrararlo.

Sobre el final del encuentro, el City encontró el descuento en los pies de Sané pero la jugada fue invalidada por una supuesta posición fuera de juego.

Manchester City la tendrá verdaderamente difícil para revertir esta historia: el próximo martes buscará una hazaña en condición de local.