desarrolló un sistema para proteger a los usuarios de publicidad no deseada. Según publicaron medios especializados, los anunciantes que tengan datos cedidos por la red social estarán obligados a pedir permiso a los usuarios antes de utilizarlos para mostrarles publicidad.

La portavoz de Facebook Elisabeth Diana explicó que van a fortalecer las garantías que ya existían sobre consentimiento de uso de datos personales y van a “educar a los anunciantes sobre la forma en que pueden usar estos datos”.

Facebook pedirá a los anunciantes que certifiquen que el usuario ha cedido su dirección de correo electrónico para recibir anuncios.

Esta herramienta es una novedad del programa Custom Audiences (audiencias personalizadas), que permite a los anunciantes comparar sus datos con los perfiles de Facebook para encontrar targets adecuados para cada tipo de producto o servicio publicitado.

Además de requerir un certificado a los anunciantes conforme los usuarios han dado el visto bueno a la utilización de su dirección de email, Facebook también introducirá otras herramientas de control. Según informó el diario digital TechCrunch, se espera que la red prohíba compartir datos entre cuentas de anunciantes.

Facebook responde así al mayor escándalo de su historia: la filtración de datos de más de 50 millones de cuentas a la consultora Cambridge Analytica.

La semana pasada también anunció el cese del programa “Partner Categories” que servía como plataforma para compartir y combinar datos de usuarios con anunciantes.

Facebook también ha congelado la aceptación de nuevas aplicaciones de terceros que complementan sus servicios, por el momento no acepta más propuestas.

Los desarrolladores de estas aplicaciones utilizan datos privados de los usuarios de Facebook y la plataforma prefiere no tomar riesgos en este sentido.

En la misma línea, Facebook ha eliminado de forma radical muchas de las aplicaciones no oficiales para Instagram y ha limitado drásticamente la cantidad de datos abiertos que comparte con desarrolladores. La compañía de Zuckerberg es propietaria de Instagram.

Entre las aplicaciones eliminadas hay sobre todo herramientas de análisis de la audiencia: aplicaciones para saber cuantos usuarios de los que sigue un usuario lo siguen, encontrar hashtags relevantes e interactuar con los seguidores.