Juan Flappo y Soledad Scharpen forman parte del grupo de jóvenes que comenzó a movilizarse y a trabajar en Esperanza ante la iniciativa de despenalizar el aborto. En ese marco se encuentran organizando una movilización que se concretará el próximo domingo 8 de abril, a las 17 horas, en Plaza San Martín.

En diálogo con EDXD, explicaron que “el objetivo es reclamar por la implementación integral de la educación sexual en las escuelas, la gratuidad de la entrega de preservativos en los hospitales públicos así como también la presencia de médicos que receten pastillas anticonceptivas a las mujeres, además de la despenalización del aborto para que sea legal, seguro y gratuito para que no haya más muertes de mujeres en clínicas clandestinas y en condiciones insalubres”.

A la hora de definirse, indicaron que se trata de “un grupo de autoconvocados que se fue formando de manera espontánea y de boca en boca, no hay un grupo planteado ni es político porque somos todas personas que estamos en contra de lo impuesto por la sociedad y por el patriarcado, y que queremos la despenalización del aborto”.

Sobre este punto del aborto en particular, Soledad toma la voz de las mujeres y asegura que “es un tema muy importante porque hay un montón de mujeres que se están muriendo en condiciones infrahumanas”. Ante esto, anunció que “habrá muchas charlas abocadas a tratar la temática que serán abiertas a cualquiera que quiera participar en forma pacífica y para expresar ideas”.

“Estamos muy contentos de ver tanta gente unida para defender esto, respetamos todas las voces y queremos que se respeten y escuchen nuestras voces”, dijo la joven, e invitó “a todos los que quieran participar o ir a plantear sus inquietudes o propuestas para debatir e intercambiar ideas en forma respetuosa”.

“Por suerte Esperanza no es la excepción de esta gran movida, que ha despertado muchas marchas y que el tema se hable; las convocatorias en todos lados fueron masivas porque el grito de las mujeres es masivo y todas gritamos por las que ya no tienen voz para que estas muertes dejen de ocurrir”, sentenció.

Ante esto, reflexionó: “Necesitamos más empatía de la gente y que se entienda que la realidad que una vive no es la misma que viven otras personas; en Esperanza no lo vemos tanto pero en otras ciudades hay otras realidades que muchas veces no se ven”.

Por ello reiteró la invitación “a debatir en forma pacífica e intercambiando posturas porque el diálogo siempre es fundamental”.