El asesinato de Ariel Castelló, quien intentó evitar el asalto a una mujer embarazada el domingo de Pascuas y recibió un disparo mortal llenó de temor a los vecinos de barrio Roma que, además, se preocuparon al notar que la Policía Comunitaria deja el barrio.

Para tranquilidad de los vecinos, Rolando Galfrascoli, subsecretario de Investigación Criminal y Policías Especiales de la provincia, aclaró que se trata sólo de un cambio de sede, pero que se sigue garantizando la presencia policial en la zona.

Según Galfrascoli, esto se debe a dos cuestiones puntuales: por un lado, se trata de una “decisión operativa”, donde se busca reducir al máximo el personal que ocupa cargos administrativos para que “la mayor cantidad de efectivos esté en la calle”. Próximamente, se abriría una gran sede de la Policía Comunitaria en la ciudad, en vez de varias locaciones pequeñas.

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Y por otro lado, se trata también de que la sede de la Comunitaria en barrio Roma funcionó durante 3 años en una casa por la cual nunca se firmó un contrato de alquiler. “El Ministerio de Seguridad y el dueño (de la casa), están viendo cómo se pagan los 3 años de locación”, explicó Galfrascoli.

Hoy se iba a llevar a cabo la segunda reunión en 15 días entre representantes de la cartera de Seguridad y vecinos de barrio Roma, pero quedó pospuesta por el asesinato de Castelló este fin de semana. En un primer encuentro, los vecinos exigieron comunicación directa y constante con jefes y oficiales, así como también con representantes del Ministerio.

Además, ante el pedido de un lugar “donde les tomen verdaderamente la denuncia”, se va a abrir un Centro Territorial de Denuncia donde funcionaba la ex Comisaría 4º, y se buscará transformar también al Parque Garay en una especie de centro operativo de la policía, con más presencia de efectivos que brinden seguridad a los vecinos.