La compañía multinacional Fonterra venía negociando desde hace meses con el directorio de la cooperativa SanCor para quedarse con la operatoria de la firma láctea insignia de la Argentina, pero en las últimas semanas la historia dio un vuelvo. Adecoagro, otra gigante en el mundo de los agronegocios y que hasta el año pasado contaba con el apoyo financiero del magnate George Soros, presentó una propuesta superadora y ahora está muy cerca de ganar la contienda.

Por lo pronto, los asociados de SanCor se reunirán en asamblea extraordinaria el próximo 12 de abril para tratar la propuesta económica de Adecoagro, que según trascendió sería 20% superior a lo ofrecido por Fonterra.

Mientras tanto, desde Adecoagro ya se sienten triunfadores porque incluso en su página web están anunciando su “alternativa de inversión y asociación con SanCor”.

Básicamente, la empresa que cotiza parte de sus acciones en la Bolsa de NY y cuenta un fuerte patrimonio en tierras de Argentina, Brasil y Uruguay, busca potenciar su negocio lácteo.

Actualmente cuenta con 7.000 vacas en ordeñe y dos tambos de última tecnología; es, además, la mayor empresa privada productora de leche cruda de la Argentina con más de 270.000 litros por día.

Mientras tanto, desde Fonterra no están dispuestos a dar el brazo a torcer tan pronto y continúan trabajando a toda máquina en su alternativa de inversión.

En los hechos, el desembarco de Fonterra, líder mundial en el negocio lácteo y que tiene su base de operaciones en Nueva Zelanda, se trabó principalmente por su marcado interés en que SanCor recupere la unidad de negocios dedicada a la producción de postres y yogures que tiempo antes le había vendido a Vicentín.

Este entramado de empresas complicó el panorama porque la compradora no estaba dispuesta a ceder tan fácilmente y mientras tanto la neozelandesa dejaba poco margen de negociación.

A la par, Fonterra vive instancias de turbulencia institucional y financiera. Recientemente presentó los resultados económicos de su ejercicio financiero de seis meses, cerrado el 31 de enero, en el que informó un quebranto de u$s348 millones.

Acompañó a esta mala noticia la renuncia de su CEO Theo Spierings después de siete años en el cargo.

Así es que ante este escenario oscuro para Fonterra, Adecoagro tomó la posta y también revancha. En 2006 estuvo muy cerca de quedarse con SanCor pero en aquel momento llegó el acuerdo del Gobierno kirchnerista para exportar leche en polvo a Venezuela.

Lo que se presentó como un “salvataje” para la cooperativa láctea que afrontaba una fuerte crisis financiera, terminó siendo con el transcurso de los años el espaldarazo final.

La economía de Venezuela entró en una profunda crisis y acumuló una fuerte deuda con la láctea argentina.

Ahora Adecoagro volvió a la carga y según trascendió no sólo está dispuesta a desembolsar poco más de u$s400 millones por alrededor del 90% de las acciones de SanCor, sino que también se compromete a concretar inversiones para expandir su negocio de agregado de valor lácteo. Así es que la asamblea del 12 de abril será clave para el futuro de SanCor. A la par, Fonterra intentará mover sus últimas fichas, mientras tanto Adecoagro confía que esta vez si logrará el desembarco en la industria láctea local a lo grande.