Victorio estaba dormiendo junto a su mamá cuando un alacrán lo picó en un codo. El cuadro es grave y desde el inicio, el panorama era poco alentador. Sin embargo, el pequeño de la localidad de Maciel sigue luchando por su vida en el Hospital Provincial de Rosario y su papá indicó que presentó una leve mejoría. Ahora, resta esperar su reacción cuando se le vaya el efecto de las drogas.

Juan, el papá de Vico, habló desde el Hospital Provincial, minutos después de reencontrarse con su bebé que continúa en terapia intensiva. “Los médicos no nos daban expectativas pero en las primeras horas del jueves hizo notar una leve mejoría”, expresó.

El pequeño de 2 años se encuentra en el área de pediatría ante el cuidado de profesionales y el constante apoyo de mamá y su papá. A una semana del hecho, los médicos esperan que se le vaya el efecto de las potentes drogas que estaban trabajando sobre su corazón y están bajando las dosis para conocer su reacción.

“Están intentando hacer que se despierte para ver cómo reacciona al encontrarse con tantos cables y tubos. Si reacciona bien, si no se altera y no le vuelven las arritmias que fueron los que desencadenaron los dos paros cardíacos que tuvo, le van a ir sacando el respirador que eso sería un paso enorme”, manifestó el papá.

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Cuando el nene ingresó al Hospital Provincial, los especialistas le comunicaron a sus padres que debían aguardar las primeras 72 horas que serían cruciales, aunque con pocas expectativas. Luego de haberlas sobrellevado con arritmias y dos paros cardíacos, el parte médico siguió siendo desalentador con picos de casi 40 grados de fiebre. En esos momentos, sus padres le aplicaban paños de agua fría para colaborar con los doctores hasta que desaparecieron la fiebre y las arritmias.

Tan grave fueron los primeros días, que el pasado viernes por la tarde, los médicos llamaron a los padres “para despedirse del niño”. Sin embargo, Vico se impuso a todo y tras siete días, continúa su lucha aún con el corazón inflamado, líquido en los pulmones y con la preocupación latente de que vuelvan las arritmias cuando las drogas dejen de hacer efecto.