Si bien, desde la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE), explicaron que el riesgo de caída en el territorio argentino es bajo, se emitieron una serie de alertas y recomendaciones sobre los posibles lugares y horarios de impacto de la chatarra espacial.

Por la distribución de océanos y masas continentales, en el Hemisferio Sur es más probable que los fragmentos caigan en el mar. “El riesgo para nuestro país es ínfimo porque todo el territorio continental argentino -mayor que la franja del país potencialmente afectada- es el 0,35% de la superficie del planeta que puede ser impactada por fragmentos de la estación espacial”, explicaron.

A pesar de ello, se elaboró un mapa con cinco zonas de posible impacto (trazas). A continuación se detallan los momentos de atención para cada traza del territorio nacional el 31 de marzo:

 

• Traza 1: El período de alerta es de 4 minutos y 19 segundos, a partir de las 16 horas, 06 minutos y 40 segundos.

• Traza 2: El período de alerta es de 4 minutos y 19 segundos, a partir de las 17 horas, 39 minutos y 40 segundos.

• Traza 3: El período de alerta es de 3 minutos y 39 segundos, a partir de las 19 horas, 12 minutos y 30 segundos.

• Traza 4: El período de alerta es de 3 minutos y 39 segundos, a partir de las 20 horas, 44 minutos y 40 segundos.

• Traza 5: El período de alerta es de 4 minutos y 19 segundos, a partir de las 22 horas, 16 minutos y 50 segundos.

• Traza 6: El período de alerta es de 3 minutos y 39 segundos, a partir de las 23 horas, 50 minutos.

De acuerdo con la trayectoria calculada el reingreso de los fragmentos se producirá en una franja de nuestro planeta comprendida entre los paralelos de 44° norte y 44° sur, abarcando una extensión de continentes y océanos que, en el continente americano va desde las cercanías del límite entre Canadá y los Estados Unidos y la Península Valdés o entre España y Sudáfrica.

• Medidas de autoprotección

El comunicado del Ministerio de Seguridad establece que eventos de este tipo y casos reales de impacto en tierra firme, son bastante raros y que por lo tanto, no existen comportamientos de autoprotección codificados internacionalmente para ser adoptados frente a este tipo de eventos.

Sin embargo, basándose en la información actualmente provista por la comunidad científica, es posible proporcionar algunos principios guía a la población con el fin de que adopte comportamientos responsables de autoprotección, cuando se encuentre en territorios potencialmente expuestos a impactos:

• Es poco probable que los fragmentos causen daños de edificios, por lo que se consideran más seguros que los lugares abiertos. Sin embargo, es recomendable mantenerse alejado de ventanas y puertas de vidrio.

• Dentro de los edificios, los lugares estructuralmente más seguros para posicionarse durante el eventual impacto son, para los edificios de ladrillo, debajo de las bóvedas de los pisos inferiores y de las puertas insertadas en los muros de carga (los más gruesos), para los edificios de hormigón armado, cerca de las columnas o cerca de las paredes.

• Es poco probable que los fragmentos más pequeños sean visibles antes del impacto y algunos fragmentos grandes podrían sobrevivir al impacto y contener sustancias químicas corrosivas. Por lo tanto:

• Se recomienda a cualquier persona que vea un fragmento, que no lo toque y se mantenga a una distancia mínima de 20 metros, informando de inmediato a la autoridad policial local o a la Fuerza Federal (Gendarmería Nacional, Prefectura Naval, Policía Federal o Policía de Seguridad Aeroportuaria) más próxima.