Rafael Nahuel murió durante un operativo de Prefectura.

El Centro Atómico de Bariloche elevó a la Justicia los estudios que se realizaron sobre ocho prefectos y tres mapuches para determinar si tenían residuos de disparo en las manos.

En el expediente aún se deben desentrañar los dos interrogantes que atravesaron el caso: si existió, o no, un enfrentamiento armado entre los mapuches y las fuerzas de seguridad; y conocer quién ejecutó el proyectil que terminó con la vida del joven.

Desde el Ministerio de Seguridad confían en que se podrá demostrar que los miembros de la comunidad Lafken Winkul Mapu resistieron con armas el desalojo encabezado por el grupo de élite de la Prefectura. Los miembros de la comunidad y la querella de la familia de Rafael Nahuel, en cambio, rechazan la idea de que hubo fuego cruzado.

El Centro Atómico de Bariloche analizó 52 muestras tomadas con cintas de carbono en las manos del grupo de prefectos que encaró la avanzada, cerro arriba, en Villa Mascardi, y de los mapuches detenidos tras el enfrentamiento, Fausto Jones Huala y Lautaro González. También se analizaron las manos del propio Rafael Nahuel. El informe, de 22 páginas, explica que se tomaron muestras en las palmas, el dorso y la tabaquera anatómica para la “identificación de partículas GSR ( gunshot residue o residuo de disparo)”.

Los datos del informe, a los que accedió LA NACION, indican la caracterización de los materiales presentes en las manos de los investigados: mientras que Rafael Nahuel no presentó rastro alguno de disparo, otros dos mapuches investigados presentaron una partícula compatible con la pólvora, una dosis mínima, cuyo origen debe analizarse. Cinco prefectos, en tanto, también exhibieron escasa presencia del material.

Pero los datos del estudio están en “crudo” y son solo indicios indicativos, que deberán ser interpretados por un experto. “Es necesario que los resultados presentados en este informe sean evaluados por un perito para realizar conclusiones”, dice el documento, resaltado en negrita.

Los resultados
En el caso del joven fallecido, sobre 4163 partículas analizadas, ninguna dio positivo. Es decir, ninguna partícula contenía, al mismo tiempo, los tres elementos característicos de los granos de pólvora: bario, plomo y antimonio.

Sobre las 4001 partículas que integraron su muestra, en la mano derecha de Fausto Jones Huala se halló una partícula con los tres elementos. En el caso de Lautaro González, también dio positiva una única partícula sobre 3534.

Los científicos, en tanto, encontraron partículas compatibles con la pólvora en las manos de cinco prefectos. Los uniformados no fueron identificados por sus nombres, sino por un número. En un caso se encontró una única partícula con bario, plomo y antimonio sobre una muestra de 2464; en otro, fueron dos partículas positivas sobre 2498. En el tercero, se halló un positivo sobre 662 y en el cuarto, dos positivas sobre 2464. Hubo un último caso con cuatro partículas compatibles con la pólvora sobre una muestra de 3035.

El análisis de un experto
Consultado por La Nación, el ex perito de la Corte Suprema y profesor adjunto de Química Analítica Instrumental en la Facultad de Farmacia y Bioquímica de la UBA Sergio Giorgeri explicó sobre el informe: “Si están los tres elementos (bario, plomo y antimonio) esa partícula puede corresponder a un grano de pólvora. Pero eso no alcanza para decir que esa persona apretó el gatillo: puede tratarse de un disparo pero también de una transferencia”.

En la causa, por caso, se verificó que varios mapuches levantaron casquillos de la tierra tras el enfrentamiento. Los dos mapuches investigados, en tanto, son los que bajaron el cuerpo de Rafael Nahuel hasta la ruta 40.

Sobre la cantidad de partículas, considero que “el código internacional indica que tres partículas o más son compatibles con un disparo”, al tiempo que evaluó que pericias de este tipo deben ser dirigidas y evaluadas por un perito.

El informe oficial recalcó que “la identificación de GSR no proporciona información sobre el mecanismo de depósito de las partículas debido a que existe la posibilidad de una transferencia secundaria”.

“Por lo tanto, debe interpretarse con precaución debido a que se pueden observar recuentos similares de GSR en una variedad de situaciones”, aclaró el equipo de científicos del departamento de Análisis de Materiales perteneciente a la Gerencia de Investigación Aplicada del Centro Atómico de Bariloche.

Otro informe reservado, elaborado por la Dirección de Criminalística y Estudios Forenses de la Gendarmería y que estudió las prendas de los dos mapuches que quedaron detenidos durante los incidentes, señaló que esas ropas “no presentaron residuos atribuibles a armas de fuego”.

La autopsia determinó que Rafael Nahuel murió por un balazo de un arma 9 mm que le ingresó por un glúteo y comprometió órganos vitales. La causa aún no tiene procesados. Se espera que en lo proximos dias declaren como testigos los albatros que participaron en el operativo de Villa Mascardi y que no avanzaron sobre la ladera. Su relato puede ser clave para conocer detalles de los incidentes. Y lo más importante: quién efectuó el disparo que mató a joven mapuche en Villa Mascardi.