¿Somos realmente conscientes de los términos y condiciones que aceptamos cuando descargamos una aplicación? La respuesta es que si los adultos no le prestamos atención a esto al momento del click, en el caso de adolescentes y pre-adolescentes la ingenuidad es aún mayor.

En su columna habitual en Todo Pasa, el consultor en marketing certificado por Google, Juan Manuel Gareli Fabrizi, alertó sobre una aplicación que es furor entre los menores: se trata de “Qmiran”, y promete mostrarte quién visita tus perfiles, tus fotos privadas, las de tus amigos, etc.

Pero esta curiosidad no es gratis: para acceder a esta información, la aplicación te pide, nada más y nada menos, que tu correo y tu clave de Facebook. Con estos datos, ingresan a la red social y en función de información que se puede consultar normalmente más algunas suposiciones (NO se pude saber quien visita tu perfil o tu foto), elaboran reportes que presentan como información cierta. El problema de esto es que para acceder a estos datos que se presentan como “reales”, todos los jóvenes están compartiendo voluntariamente sus datos personales.

Como explicaba Gareli Fabrizi en su anterior columna, en el caso de la filtración de datos de Cambridge Analytica “…uno entraba a un formulario de aplicación de Facebook directamente, en el caso de Qmiran ni siquiera es eso…”, sino que directamente se entregan las claves para poder acceder a todos los datos privados, incluido fotos y conversaciones.

En la página oficial del sitio, en sus términos y condiciones: “Usted entiende y acepta que en determinados sitios web de Nosotros su número de identificación de usuario, nombre y foto de perfil estarán disponibles para el uso que Nosotros quiera darles. Todo el contenido al que se tenga acceso con dicha información, permisos o contenido digital será totalmente accesible para Nosotros, sus aplicaciones y técnicos.”

“Los adolescentes enloquecidos creen que les dan datos verdaderos, y lo único que hacen es aplicar un poco de azar sobre los últimos ‘me gusta’ y los últimos comentarios, y a cambio le están entregando todo tipo de información sobre su vida privada: mensajes, fotos, videos, todo”, advirtió.

Finalmente, como consejo tanto para jóvenes como para padres de jóvenes, hizo hincapié en desconfiar de lo que se ofrece como novedoso y gratuito. “Cuando el producto es bueno y es gratis, lo pagás con tu información”, avisó. La recomendación para los padres es compartir esta información con nuestros hijos que son los más expuestos.