Muchos vieron repetirse aquel escándalo que ocurriera en 2010 y que derivó en lo que el Gobernador Hermes Binner llamó (con muy poco tacto político) Barrio La Escribana, a partir del error de la escribana Claudia Dechanzi, quien debía dar fe y no advirtió la falta de 152 bolillas -desde el 0847 al 0999-. Pero, en este caso, las consecuencias serían menores.

El pasado martes, tal cual como estaba anunciado, se concretó el sorteo de las 53 viviendas del plan de 64 (las 11 restantes se adjudicaron a beneficiaron de “Mi Tierra, Mi Casa”), que se concretó con fondos de la Nación y que la diferencia de dinero la pagaba la Provincia. El Municipio cedió parte de todos los terrenos. Nada más.

Hasta la tarde del 27, todo transcurrió en orden. Al punto tal que Marcelo Bersano, Director Ejecutivo del Instituto Municipal de la Vivienda, en diálogo con LA OPINION había dicho que “fue ordenado y claro”. Pero, comenzaron a surgir algunas dudas desde las redes sociales sobre la cantidad de inscriptos.

Bersano ratificó el dato que tenían: en el padrón que se publicó el miércoles de la semana pasada se indicaba que podrían participar del sorteo 1944 familias. Pero, del sorteo del martes, participaron 2448. Es decir, 504 más, lo que disminuyó las chances matemáticas de poder llegar a la vivienda propia. No faltó quien dijo en las redes sociales que el sorteo había sido todo una fachada y que estaba todo arreglado. Un manto de sospecha tiñó todo.
Por supuesto, los primeros reclamos fueron hacia el Municipio, quien rápidamente se desligó del tema y exigió las explicaciones del caso a la Provincia. “No estamos diciendo que fueron mal agregados, el problema es que Provincia no comunica, ni al municipio ni a las familias que visualizaron el primer padrón, las incorporaciones de estas nuevas familias para participar del sorteo”, explicó Bersano en declaraciones a la prensa.

Las quejas también pasaban por otro lado: aparecían algunos como ganadores, pese a que figuraban como “no aptos”. De hecho, fueron 16 titulares y 6 suplentes (22 en total) Por ello, algunos llegaron a reclamar que se vuelva a hacer el sorteo.

LAS EXPLICACIONES
LA OPINION intentó comunicarse con el responsable del área, Diego Leone. Fuentes cercanas a él informaron que sería imposible hablar dado que tenían actividades todo el día en el departamento Iriondo, junto al Gobernador. Y que emitirían un comunicado.

Antes de las 10, ya estaba circulando. Y dice lo siguiente: “con motivo del sorteo de 53 viviendas para Rafaela que tuvo lugar el 27 de marzo de 2018 en la sala de Lotería de la ciudad de Santa Fe, la Dirección Provincial de Vivienda y Urbanismo (DPVyU) informa:
Del sorteo participaron 2.448 familias rafaelinas que se inscribieron a través de Internet en el Registro Digital de Acceso a la Vivienda y cumplieron con los siguientes requisitos: poseer 10 años de residencia o trabajo en Rafaela, conformar un grupo familiar, tener ingresos demostrables por familia de por lo menos $13.000 (mientras que el tope máximo es de $ 38.000) y no poseer vivienda.

Del total de viviendas, 38 se sortearon entre las familias del cupo de demanda general, 10 por la categoría de fuerzas de seguridad, 2 por la de antigüedad, 2 por la de personas con discapacidad motriz y 1 por bomberos voluntarios.
Como en todos los sorteos que realiza el Gobierno provincial, los padrones definitivos con los postulantes (aptos y no aptos) fueron publicados con anterioridad en el sitio web de la provincia (www.santafe.gob.ar) y difundidos en medios masivos de comunicación y demás canales oficiales del gobierno”.

El párrafo clave es el siguiente: “el tiempo transcurrido entre la publicación del último padrón provisorio y el padrón definitivo permitió a las familias finalizar correctamente el proceso de inscripción y participar del sorteo, siempre y cuando cumplieran con los requisitos solicitados”. Dicho de otra forma: los 1944 eran provisorios y se sumaron 504 familias más al completar la inscripción. Dos pregunta: de esta posibilidad ¿estaban todos informados? ¿Por qué no avisaron que había 504 anotados más al Municipio y a los otros 1944).

Entre otros puntos, el comunicado cierra diciendo: “el sorteo se llevó a cabo ante los escribanos públicos de la Lotería provincial para constatar la autenticidad y veracidad del procedimiento y la metodología del mismo. Cabe destacar que las familias que fueron preseleccionadas deberán validar los datos declarados (durante la inscripción) presentando oportunamente la documentación respaldatoria ante los equipos técnicos de la Dirección Provincial de Vivienda y Urbanismo”.

El comunicado nada dice de los “no aptos” que aparecen como ganadores.
Por la tarde, en declaraciones al LT28 Radio Rafaela, Lucas Criveli, Subdirector Provincial de Vivienda y Urbanismo, indicó que “sinceramente no hay ningún lío formal: 36 horas antes los padrones están publicados en la web de la Provincia. La gente que esta cuestionando el tema puede consultar por correo electrónico a la Dirección de Vivienda de la Provincia y plantear el inconveniente o enviar una nota al Nodo”, dijo y aclaró que “aquellas familias inscriptas que quedaron fuera del padrón provisorio por alguna cuestión muy puntual pudieron ingresar al definitivo y participar de un sorteo de viviendas que como lo venimos haciendo desde hace un tiempo”.