Cada amenaza de bomba le cuesta al Estado 45.000 pesos

El martes se registró la primera amenaza de bomba en la ciudad durante 2018, en la escuela Don Bosco ubicada Estanislao Zeballos al 3333. Se trató del primer caso en 2018 de una modalidad que fue una constante prácticamente diaria en la capital provincial.

Entre mayores y menores, hay alrededor de 20 personas identificadas por estos hechos delictivos a diferentes instituciones de la ciudad durante el año pasado. En el caso de los mayores de edad, la fiscal del MPA, María Laura Martí, tiene la acusación que se va a presentar la semana que viene para juicio oral, para tres hombres que fueron individualizados en diferentes circunstancias por el delito de “intimidación pública”.

Estamos hablando de un enfermero de 20 años que atentó telefónicamente contra la Escuela de Enfermería de Santa Fe; otro hombre de 29 años por amenaza de bomba en un complejo de fiestas ubicado en Facundo Zuviría al 4500 mientras se realizaba un evento de la protectora S.O.S. Caballos; y el médico de 30 años que realizó 8 amenazas de bomba a la Empresa Provincial de la Energía, y 3 más en la empresa Cablevisión.

Estas tres causas estarían ingresando para la acusación formal a juicio oral, pero al ser un delito menor y tratarse de personas que no son delincuentes habituales, probablemente se llegue a un arreglo conocido como “suspensión de juicio a prueba”, que implica una pena menor como por ejemplo hacer tareas comunitarias.

Amenazas de bomba hechas por menores

Además de los mencionadas anteriormente, también hay 16 casos de niños y adolescentes entre 12 y 17 años identificados en amenazas de bomba a diferentes instituciones.

En el caso de los mayores de 16 años -5 de los 16 jóvenes-,, actuó el Juzgado de Menores, y estableció para ellos el castigo de “permanencia obligada”: una suerte de una prisión domiciliaria de los chicos que tuvieron que estar 10 dias encerrados en sus casas como una medida ejemplificadora, para que junto con la familia reflexionen sobre lo que hicieron.