Importante motín en una comisaría de Venezuela Crédito: Gentileza: Una ventana a la libertad

En redes sociales puede leerse: “El Ministerio Público informa a la opinión pública que ante los terribles hechos acaecidos en la Comandancia de la Policía del Edo Carabobo, donde por un presunto incendio fallecieron 68 personas, HEMOS DESIGNADO 4 FISCALES ( 3 reg y 1 nac) para esclarecer estos dramáticos hechos”.

El principal desencadenante de la masacre fue un enfrentamiento entre los propios reclusos, que viven hacinados en las instalaciones, según explicaron fuentes policiales. Pero la ONG Una Ventana a la Libertad, la principal del país en defensa de los derechos de los reclusos, adelantó la posibilidad de que un motín haya provocado la tragedia. La gran mayoría de las víctimas perdieron la vida por asfixia.

“Estamos determinando con exactitud la cantidad de víctimas”, reconoció Jesús Santander, mano derecha de Rafael Lacava, gobernador de Carabobo.

El presidente de la ONG, quien añadió que todas las policías del país se encuentran en “estado de caos” por el hacinamiento existente en las celdas, ya que el gobierno prohíbe el ingreso de nuevos reclusos en las cárceles si no son autorizados por el Ministerio.

Los cálculos de Una Ventana a la Libertad es que el hacinamiento supera el 300% en las comisarías venezolanas. También se trataba de la principal queja de los reclusos en PoliCarabobo. La estampa habitual son los calabozos saturados, construidos para 40 personas y con más de 100 en su interior “en condiciones de insalubridad”.

“Muy grave lo que está ocurriendo con los privados de libertad en la Comandancia de la Policía de Carabobo. El gobierno de Venezuela desmontó el Estado para controlar y manipular la información oficial de violaciones de derechos humanos. Los familiares de las víctimas merecen la verdad”, protestó Luisa Ortega, fiscal general en el exilio.

La tragedia de Carabobo supera a las otras ocurridas durante el gobierno de Nicolás Maduro, como las de la cárcel de Uribana (con 61 y 33 víctimas mortales) y la de Amazonas el año pasado, que se cobró la vida de 38 personas.