Moyano se refirió al paro realizado el lunes

Poco pareció importarle a la Federación el riesgo de quiebra que corría la empresa postal a causa de una mala gestión administrativa.

El Sindicato de Choferes de Camiones de Buenos Aires está en el ojo de la tormenta por presuntos manejos irregulares entre el gremio y empresas de la esposa de Hugo Moyano, Liliana Zulet.

De la memoria de los Estados Contables de la Federación Nacional de Trabajadores Camioneros y Obreros del Transporte Automotor, correspondiente al ejercicio económico 2016, surge que asistió financieramente, de manera conjunta con el Sindicato de Buenos Aires, a la empresa OCA, con el supuesto objetivo de “evitar la pérdida de puestos de trabajo”.

Sin embargo, al analizar los mencionados estados contables, elaborados y auditados por la doctora María Fabiola Landín, no se puede identificar algún préstamo otorgado a la empresa postal.

La Federación no pudo desconocer la delicada situación legal y financiera de la empresa OCA. Por eso, cuesta entender que se haya financiado a una empresa que técnicamente está en concurso preventivo y que posee sus cuentas embargadas.

Los afiliados, los del Sindicato y los de la Federación, deberían saber que dicha financiación no es más ni menos que una pérdida en las utilidades.

Otra maniobra poco clara de la Federación de Camioneros fue la adquisición de un inmueble en la ciudad de Córdoba -Obispo Oro 444- por aproximadamente 2 millones de dólares. En ese domicilio se destaca una construcción bastante nueva, junto con un local comercial donde funciona el Instituto Médico de Mediana y Alta Complejidad –IMMAC -.

El importe abonado permite inferir que no sólo se habría adquirido el local comercial, sino también varias unidades del mencionado edificio. Pese a ello, no existe ninguna constancia de ingresos adicionales generados por dicha tenencia patrimonial: la Federación no declara ingresos por alquileres. Una vez más, se observa una maniobra financiera que perjudica a los afiliados.

Cabe recordar que en 2015 la Federación compró 4,5 millones de dólares durante el cepo cambiario que impedía adquirir moneda extranjera en montos significativos. ¿La Federación habrá comprado moneda extranjera a través de algún canal informal violando la Ley Penal Cambiaria?

Otro punto que llama la atención de los balances 2015 y 2016 es que los gastos inherentes a acción social/sindical son inferiores al 10%. Una vez más, queda en evidencia que los ingresos percibidos por la Federación no son destinados a los fines a los que deberían.

En ese contexto, los afiliados tendrían que preguntarse si los gastos en concepto de ayuda solidaria que declaran varias seccionales del Sindicato de Choferes de Camiones de Buenos Aires, y que superan los 16 millones de pesos anuales, son verdaderamente utilizadas con dicho propósito.

No queda claro por qué una Federación Nacional de trabajadores resolvió asistir a una empresa privada utilizando fondos que tendrían que ser destinados al beneficio de los afiliados y sus familias.

Esta excepción parece explicarse por un claro conflicto de intereses de los Moyano y el aprovechamiento del mundo sindical para favorecer a las empresas de su familia.

¿Es posible que la Federación y el Sindicato de Camioneros de Buenos Aires no hayan verificado dicha deuda una vez iniciado el concurso de acreedores de OCA? De ser así, los afiliados se habrán visto perjudicados una vez más en beneficio de las empresas privadas de sus jefes.