Los alumnos piden nuevo reglamento para la vestimenta

Los alumnos del Instituto Politécnico General San Martín se revelaron ayer contra el código de vestimenta que rige en la escuela secundaria de la Universidad Nacional de Rosario (UNR). Asistieron a clase con musculosas, camisetas de fútbol, bermudas y shorts, tres de las prendas prohibidas por el reglamento vigente. La protesta busca la aprobación de una nueva regulación, “más respetuosa de la libertad personal” y “el respeto y la no discriminación por la forma de vestir de una persona”.
La existencia de reglamentos de vestimenta no es exclusiva del Politécnico. Varias escuelas secundarias públicas cuentan con normas, más o menos consensuadas, sobre la indumentaria de los alumnos (ver aparte). En casi todos, los limites se parecen: quedan afuera las musculosas y los shorts o polleras por encima de la rodilla.

El reglamento de vestimenta del Politécnico se aprobó en mayo de 2010. Y, según reconoció la directora del colegio, Patricia Zeoli, “ha quedado desactualizado”. El centro de estudiantes del instituto pidió varias veces que se revea la norma y presentó una propuesta al Consejo Asesor de la dirección, formado por docentes, no docentes, alumnos, graduados y padres.

Entre otros artículos, el reglamento actual no permite el uso de ropa transparente o muy escotada, camisetas sin mangas o ropa usada de tal forma que muestre la ropa interior; indumentaria que aluda a equipos deportivos de cualquier disciplina, argentinos o extranjeros; calzado que sea peligroso para la seguridad como ojotas, sandalias o tacos altos, artículos que cubran la cabeza como sombreros, gorras o capuchas. Y también pulseras de púas o tachas, anillos, hebillas, cinturones o cadenas.

Más de 50 centímetros

“No es el largo de mi pantalón, es lo corto de tus ideas”, fue la frase elegida ayer por los alumnos del Instituto Politécnico General San Martín para exigir la aprobación de un nuevo reglamento. Y para hacer más pública la protesta, durante los recreos inundaron las redes sociales con sus fotos en el patio de la escuela.

Por primera vez, muchos ingresaron con musculosas, camisetas de fútbol, shorts o minifaldas. A excepción de esos detalles de color, el resto del día fue muy normal.

Zeoli destacó que en forma particular coincide “plenamente” con la reivindicación de los alumnos. “Creo que un reglamento que se detenga en el largo del pantalón y de la pollera o en si mostrás el hombro o no, es del siglo XIX”, sostuvo y apuntó que se están evaluando modificaciones a la norma.

El proyecto propuesto por los alumnos pretende que la regulación “fomente la libertad personal, la seguridad y los intereses educacionales, respetando y no discriminando la forma de vestir de la persona, cualquiera sea su causa”, y afirma que “cualquier tipo de violencia relacionada a la vestimenta tiene un trasfondo más complejo que debe ser abordado desde otro punto”.

En la iniciativa se mantiene la obligación de calzar zapatillas cerradas con cordones o abrojos o zapatos y, en el caso de concurrir a la institución sólo con motivo de hacer un trámite, se admite el uso de calzados abiertos.

Además, el proyecto de los alumnos considera que las remeras, musculosas, chombas, camisas, buzos o camperas, escotadas o no, “deben alcanzar a cubrir hasta la cintura”.

En el caso de los pantalones, bermudas, polleras o pantalones cortos, deben ser usados por encima de la cadera “y de un largo que logre cubrir completamente los glúteos”.

Además, señala, se podrán usar todo tipo de accesorios siempre y cuando no sean una molestia o distracción al desarrollo y transcurso de la clase.