Aquella que se frustró en octubre por hechos de violencia vergonzosos que obligaron a declararla “inexistente”, y que hoy buscará tener un desarrollo normal, con un clima político fuerte que se palpitó en la previa, pero con la firme intención de todas las partes de que termine en paz.

Y por si fuera poco lo político, y un Balance que deja muchas dudas, con un auditor externo que se abstuvo de firmarlo, en los últimos días apareció el fantasma de una posible sanción de Superliga en caso de no tener aprobación, algo que obligó a las agrupaciones opositoras a realizar innumerables consultas y a una buena parte de ellas le cambió la idea inicial y finalmente se inclinarán por la abstención ya que no hay seguridad de que Newell’s no tenga problemas de renovar su licencia para jugar el próximo torneo si no tiene Balance aprobado.

Las reuniones previas con el ministro de Justicia Ricardo Silberstein y su par de Seguridad Maximiliano Pullaro garantizaron la seguridad e intentaron acercar a las partes. Unos 110 efectivos, algunos dentro del estadio cubierto, controlarán la Asamblea. Y habrá Tribuna Segura y un doble cacheo a los socios. Los controles estarán a cargo de los empleados del club.

Y en la previa hubo un acto de madurez de las partes y se definió ir con una fórmula consensuada para presidir la Asamblea. La dirigencia propuso al ingeniero José Luis Conde como presidente y un miembro de la oposición como secretario. Pero como el nombre propuesto en primer término fue Javier Díaz, no hubo acuerdo inicial. Pero a la noche hubo algunos llamados y desde el arco opositor coincidieron que era mejor evitar el conflicto de votar por las autoridades y aceptaron que Conde sea el presidente con Federico Ripani como secretario. Algo que será sometido a votación de los socios.

El oficialismo apuesta a tener aprobación del Balance, que marca un pasivo de 350 millones de pesos y un déficit anual de 41 millones. Y el punto donde piden apoyo a los socios no pasa por los números, sino por la posibilidad de que Newell’s pueda ser sancionado si antes del 15 de abril no presenta en Superliga el Balance. Y en esas posibles sanciones podría estar el rechazo a renovar la licencia, lo que significaría no poder jugar el próximo torneo. Algo que parece imposible, aunque los propios opositores señalan que “no está garantizado”.

Y esa duda de la zona gris del reglamento de Superliga, que se fundamenta en las palabras del propio gerente de licencias Facundo Cino, quien ante cada consulta no dio tranquilidad de que nada pasará, es lo que llevó a muchas agrupaciones a definir abstenerse.

Los que ya comunicaron que se volcarán por la abstención están Te Llevo en el Alma, Autoconvocados y La 2 de Junio. Y anoche definían su postura Pertenencia Leprosa, Movimiento 1974 y Militancia Leprosa, estos últimos con la posibilidad de abstenerse o votar a favor.

Por el lado del rechazo estará GOL (ADN y Faustino González) y posiblemente Pertenencia y 1974, mientras que el oficialismo apoya su postura del sí en Rojinegro Querido, Patria Leprosa y algunas peñas que aseguraron votar a favor, a la espera de la determinación de Militancia Leprosa.

Obviamente la primera moción será la elección de autoridades, aunque este paso que provocó los incidentes en la Asamblea de octubre esta vez será un trámite. El número de oradores también fue consensuado en la previa, para evitar que la Asamblea se prolongue por varias horas. Y Rafael Bielsa estará presente, aunque su postura sería la abstención.

Con Balance aprobado o no, lo más importante para Newell’s será terminar en paz. Otro bochorno como el de octubre pasado sería difícil de resistir.