Así rescataban la aeronave del río

Todavía no está claro qué fue lo que generó la caída del helicóptero turístico en Nueva York, en donde murieron cinco personas, entre ellas una argentina de 29 años. A dos semanas del trágico accidente, los investigadores revelaron una nueva hipótesis: la riesgosa selfie de uno de los pasajeros podría haber provocado la catástrofe.

El dato salió a la luz por un reporte preliminar compartido por los oficiales del Consejo Nacional de Seguridad del Transporte, que están estudiando qué fue lo que sucedió el pasado 11 de marzo, cuando el vuelo de la nave AS350 Eurocopter acuatizó en las heladas aguas del East River.

El piloto, Richard Vance, fue el único sobreviviente. En su declaración, aseguró que el problema empezó cuando “uno de los jóvenes del asiento delantero se movió hacia el costado y se recostó con sus pies extendidos fuera de la cabina para tomar una fotografía”.

En ese movimiento, su arnés habría activado el interruptor que corta el suministro de combustible, lo que habría llevado a una falla en el motor, según reconstruyó el diario The New York Times.

El estilo de selfie de la que hace referencia Vance es una de las prácticas motivadas por la propia empresa FlyNYON, propiedad de Liberty Helicopters. Se trata de la “Shoe Selfie”: es la típica foto de las piernas colgando por fuera del helicóptero, con la vista de Manhattan y el río de fondo.

Una de las fotos que se tomaron arriba del helicóptero

El piloto explicó que al no poder encender el motor, intentó planear la nave hacia el río, ya que no quería aterrizar sobre la zona más poblada del Central Park. Después de realizar un llamado de emergencia a la torre de control, desplegó los flotadores para prepararse para el impacto.

En la vorágine, el hombre quiso activar la palanca que corta el suministro de combustible para evitar un incendio. Pero fue allí cuando se percató de que ya había sido activada.

Una vez en el agua, y con las hélices todavía en actividad, la aeronave se volcó y hundió, cerca de la isla de Roosevelt. Dos personas murieron en el lugar del accidente, entre ellas la argentina Carla Vallejos Blanco, mientras que las tres restantes en los hospitales donde fueron trasladadas.

Carla Vallejos, una de las víctimas del accidente

Según el reporte oficial, el piloto fue el único que consiguió salir del helicóptero por sus propios medios, subirse a la aeronave y pedir ayuda a los gritos. Al advertir la situación, una flota de barcos de rescate se dirigió al lugar. Los cuerpos fueron sacados del agua helada por buzos tácticos.