Cura Monzón. Imagen ilustrativa.

Los abogados que representan a las familias de las víctimas reclamaron la pena de 16 años de prisión para el sacerdote de Reconquista, Néstor Monzón. Es por el abuso de dos criaturas de 3 años. Además, se estimó el daño psicológico en 3 millones de pesos.

El pedido de la querella del caso Néstor Monzón, el cura imputado por el abuso sexual de dos menores de 3 años en Reconquista es de 16 años de prisión efectiva y la suma de 3.000.000 de pesos por el daño moral supuestamente ocasionado a las víctimas.

Según la presentación formal de los abogados Andrés Ghío, Andrés Ramseyer y Adrián Picech, la pena solicitada se desprende de la calificación legal dado al hecho caratulado como “abuso sexual gravemente ultrajante, agravado por la condición de ser un ministro de un culto religioso reconocido y por producir un grave daño en la salud de ambas víctimas”. Tal encuadre penal contempla penas que van de 8 a 20 años de prisión.

Los abogados que representan a las familias de las dos criaturas, aseguraron que “Monzón merece todo el rigor de la ley penal, la repugnancia de su comportamiento al abusar sexualmente a niños de 3 años merece el mayor de los rigores a la hora de imponérsele la pena”.

Entre los fundamentos del pedido, Ghío, Ramseyer y Picech sostuvieron que “luego de reunidas, colectadas y cotejadas las evidencias (más la prueba que se producirá en el debate), la querella está convencida de que el imputado Néstor Fabián Monzón, es el autor del ilícito penal que se le imputa, en calidad de autor”.

Y agregaron que en primer lugar; los mismo dichos de las víctimas “resultan convincentes y significativos, para confirmar el abuso sexual, no sólo los que han sido registrados en la Cámara Gesell, sino también por los testigos (muchos calificados), que han escuchado de boca de los mismos niños lo ocurrido”.

Asimismo recordaron que “en varias oportunidades ha relatado (la nena), cómo se sucedió el hecho imputado; primero a su madre, luego a su abuela, a diferentes psicólogos en Cámara Gesell y aún hoy lo sigue haciendo a su psicóloga tratante”.

En cuanto a la otra víctima, que es el primo de la niña, la manifestaron que “el nene también ha contado lo sucedido, primero a su padre y luego a la psicóloga que lo trató”.

Pedido fiscal

En diciembre pasado, la fiscalía había pedido en su escrito acusatorio la pena de 12 años de prisión, más las accesorias legales y costas. En sus fundamentos para la fijación de la pena, los fiscales Rubén Martínez y Alejandro Rodríguez expresaron circunstancias de interés en las modalidades de los dos hechos: “Cometidos por una persona de sexo masculino, mayor de edad, ministro de un culto religioso, y practicado en contra de niños de 3 años, en condiciones de alta vulnerabilidad; quienes debieron soportar el abuso en circunstancias gravemente ultrajantes para su presente y futuro”.

Todo ello, “en el contexto concreto de una situación de violencia de género -en una de las víctimas- que nuestra ley repudia, a la que, además, transmitió una enfermedad que dañó significativamente la salud de la misma”, asentaron.