Hace tres meses, se dio a conocer un documento donde Ibar Esteban Pérez Corradi le solicitaba a la Justicia exigencias por su detención, algunas extravagantes. Entre otras cosas, había reclamado un baño nuevo y exclusivo y que los otros internos no estén cuando él entra a ducharse. Ahora, el detenido por una causa de tráfico de efedrina e investigado por conexiones por el triple crimen de General Rodríguez presentó un escrito de su puño y letra en el que pidió tener intimidad para masturbarse.

En el texto fechado el 22 de marzo y que dirigió al juzgado Federal 1 de San Isidro, Pérez Corradi exigió cambiar ciertas condiciones de detención. “(Interpongo) este hábeas corpus por agravamiento de las condiciones de detención al no tener acceso a la luz solar, por falta de atención médica y por no poder masturbarme en la intimidad”, escribió con su letra y su firma.

El pedido de Pérez Corradi
La lista de exigencias incluyó varias cuestiones referidas al régimen de visitas. Pérez Corradi había pedido que sean en un lugar donde no tenga contacto con los demás familiares que van a ver a los reclusos. Además, había requerido que pudieran entrar al penal por un lugar especial, sin que el resto los vean; había reclamado que se duplicara el horario de recreo y esparcimiento y un baño nuevo.

Luego, hizo una aclaración sobre su actividad laboral dentro de la cárcel. Uno los principales acusados de tráfico de efedrina en el país rechazó el trabajo en el taller de broche. Su justificación fue que, como intentó borrarse las huellas dactilares con ácido para no ser identificado, “no puede trabajar allí porque tiene las manos sensibles”.

“Posee las falanges de ambas manos lastimadas por lo cual no puede hacer tareas repetitivas ya que esto le ocasiona dolor y que ante ello solicito ante esta sede una reasignación de tareas en otro taller y que al ser denegada esta posibilidad consideraba agravada su condición de detención”, señalaba el texto.