La mujer lo había abandonado hace un mes en medio de denuncias por maltrato, pero este sábado volvió a la casa de la localidad salteña de Cobos en la que habían convivido durante años para celebrar los 15 de una de las hijas que tenían en común. Él tenía todo planeado y, en medio de la fiesta, la asesinó.

Miguel Ajalla había insistido para que el cumpleaños de su hija se hiciera en su casa y lo consiguió. Así fue como toda la familia se acercó hasta el barrio Lucio Cornejo, a pocos metros de la parroquia Santa Ana. Pero en un momento de la noche, bajó la temperatura y Ely Condorí se levantó de la mesa para ir a buscar a una de las habitaciones su campera para abrigarse. Ya no volvió.

Su exmarido la siguió y entró al cuarto detrás de ella. Ely pidió ayuda a los gritos, pero no llegaron a tiempo. La atacó a puñaladas y cuando la encontraron, ya estaba muerta. “Todo fue desgarrador, mi mamá tirada en el suelo, estuvo así hasta que la policía de Salta llegó a las 5 de la madrugada”, contó la hija mayor de la víctima.

“Estaba muy cargoso y alcoholizado; yo les dije que llamaran a la Policía para que se lo lleven, pero para evitar escándalos no me hicieron caso”, recordó la joven. El hombre, de 61 años, fue detenido esa misma noche en su vivienda, de donde ni siquiera trató de escapar.