Mariana Dopazo, hija del represor Miguel Etchecolatz, se cambió legalmente el nombre tras una elaboración de treinta años.

La mujer logró la desafiliación del apellido de su padre que la lligaba “al peso del terror”.

Este 24 de marzo marchó junto a las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo y explicó sus razones en una carta.

Mariana Dopazo, ex hija de Etchecolatz

YO MARCHO CON USTEDES”
Por Mariana Dopazo.
“Hoy más que nunca, necesito marchar y siento que vale la pena, que tiene sentido. Que promovieron el 2×1, pero no pudieron llevarlo a cabo. Que quisieron sacar a Etchecolatz de su celda, pero tuvo que volver. Que intentaron avanzar contra el pueblo, pero no se los permitimos. ¡Y no se los vamos a permitir! Juntos, otra vez, vamos a demostrar el poder de la lucha popular, ésa que resiste y se alimenta por los gritos de muchos, no por los intereses de pocos. Sin resistencia, no hay libertad, ni tampoco visibilidad para esas otras represiones que ustedes conocen bien, demasiado bien. ¡No podemos olvidar! Ya no alcanza tan sólo con juzgar a los genocidas, porque hoy sus retoños empuñan armas, contra niños, contra todos, por la espalda. De eso, debemos hablar. Y entonces voy, por primera vez voy a una movilización del 24, para marchar y para gritar con sus gargantas, porque aquí me sentí cobijada, entre la gente más humilde, la más humanizada. Pasaron 42 años. Y hoy, ya no me quiero quedar en casa…”