En el Reino Unido, un juez de la Corte Suprema habilitó hoy el allanamiento a las oficinas de Cambridge, con sede en Londres, para obtener documentación sobre la posible utilización de la información de más de 50 millones de usuarios de la red social con el objetivo de influir en las campañas políticas del Brexit y la última elección presidencial norteamericana. Por eso, la Comisión de Energía y Comercio de la Cámara de Representantes estadounidense formalizó el pedido para que el CEO de Facebook, Mark Zuckerberg, testifique ante el congreso sobre el “uso indebido” de datos personales.

La orden de la Corte británica, cuyos argumentos se conocerán el martes, surgió a raíz del pedido de la Oficina del Comisionado de Información británica (ICO, en inglés), que debe velar por la protección de datos en el Reino Unido. Su titular, Elizabeth Denham, solicitó el allanamiento con la intención de acceder a las bases de datos y a los servidores, ya que la compañía no ha proporcionado la información requerida por las autoridades británicas.

En paralelo, el diario The Guardian dio a conocer el testimonio de Brittany Kaiser, una antigua trabajadora de Cambridge Analytica, que reveló que la empresa mantuvo contactos con la campaña favorable al Brexit, Leave.EU, respaldada por el empresario británico Arron Banks, un militante del eurofóbico Partido por la Independencia del Reino Unido (UKIP). “No nos encargamos de toda la campaña y quizás nuestro trabajo no se utilizó”, matizó la antigua directora de Desarrollo de Negocios de la empresa, quien aseguró sin embargo que se llevaron a cabo algunos “análisis” a partir de datos aportados por los responsables de la organización.

Kaiser también reveló que crearon alrededor de 10.000 publicidades diferentes a favor del presidente de Estados Unidos y entonces candidato republicano Donald Trump y filtró un documento que muestra de qué manera la compañía planteó el uso de Google, Snapchat, Twitter, YouTube y Facebook para hacer campaña por el republicano. Se trata de un documento de 27 páginas obtenido por The Guardian, en el que se detallan las técnicas utilizadas por la campaña del magnate para bombardear a los votantes estadounidenses con “mensajes personalizados”.

La ex empleada de la consultora dijo que uno de los anuncios más efectivos fue una publinota en el sitio web de noticias Político, que pretendía revelar “10 verdades incómodas sobre la Fundación Clinton” y que apareció durante varias semanas en estados clave cuando los usuarios visitaban el sitio.

En tanto, hoy se supo que Facebook proporcionó datos sobre todas las amistades solicitadas en 2011 al laboratorio de la Universidad de Cambridge, que dirige Aleksandr Kogan, el académico que quedó en el centro del escándalo de la consultora británica por desarrollar la aplicación “This is your digital life”, a través de la cual se obtuvo aquella información privada. Ayer, el CEO de Facebook reconoció que la obtención de información a través de ese mecanismo creó “una brecha de confianza”.

En el Congreso de Estados Unidos, tal como adelantaron ayer, los legisladores Greg Walden (republicano) y Frank Pallone (demócrata) enviaron una carta al titular de la red social para formalizar la citación y detallaron los puntos que buscan aclarar. “La audiencia examinará la recolección y venta de información personal de más de 50 millones de usuarios de Facebook, potencialmente sin su aviso o consentimiento y en violación de la política de privacidad”, subraya la citación.

Además de la Cámara de Representantes estadounidense, Zuckerberg fue convocado por el Comité de Asuntos Digitales, Cultura, Medios de comunicación del Parlamento británico y por la Eurocámara. Ayer, la ministra de Justicia de Alemania, Katarina Barley, informó que Facebook podría enfrentar una multa de hasta un 4 por ciento de sus ingresos a nivel mundial, que ascienden a 49.000 millones de dólares, en base a las nuevas regulaciones de privacidad de la Unión Europea.

Esta semana, el director general Cambridge Analytica, Alexander Nix, fue suspendido después de hacer comentarios a un reportero encubierto del canal 4 de la televisión británica sobre varios servicios fuera de la ley que la empresa ofreció a sus clientes. Varios medios revelaron que Cambridge Analytica diseñó un software en base a esa información, con la cual pudo impulsar la campaña electoral del presidente de Estados Unidos, el republicano Donald Trump.

La empresa negó que haya actuado de forma ilícita y ha apartado de forma temporal a su máximo ejecutivo, Alexander Nix, que apareció en unas imágenes grabadas con cámara oculta en las que exponía los diversos modos en los que se podría extorsionar a candidatos políticos para influir en las campañas electorales.