San Patricio hizo que el sábado pasado no fuera un sábado más para los empresarios gastronómicos de Rosario, que ya han manifestado que están llegando a fin de mes con el agua al cuello dado el incremento de costos.

“En general, la actividad está muy chata, pero San Patricio fue un día atípico”, dijo a ON24 Germán Bruner, administrador de Mercado Pichincha. “Todos los bares trabajaron muy bien, más allá de que fue un sábado y la noche ayudó”, destacó. Según señaló, la afluencia de público para esta fecha fue “mucho más fuerte que un sábado común y duplicó un día normal”.

Bruner indicó que, aunque no se organizó un evento entre todos los restaurantes asociados utilizando la vía pública debido a la tormenta pronosticada, “cada bar pudo hacer su propia fiesta y sirvió”.

Por su parte, Alejandro Pastore, secretario de Paseo Pellegrini, explicó que ellos también optaron por que cada local gastronómico diseñe su propia propuesta tanto desde lo comercial como desde la decoración. “La verdad que hubo mucha gente y se trabajó muy bien, un poco porque era sábado y finalmente hubo buen clima, y otro por la estrategia de pricing que se adoptó, con happy hour extendidos y precios fijos durante la noche”, destacó.

De esta manera, San Patricio brindó una bocanada de oxígeno para el sector, que “está viendo muy restringido el gasto de los consumidores”, apuntó Pastore. “En Pellegrini estamos muy pendientes de estas señales y tratamos de acomodar los valores como para que la gente no pierda capacidad de compra”, remarcó y agregó este corredor “es más económico que otros y esa es nuestra apuesta: hacer un gran esfuerzo en rentabilidad para mantener el negocio ocupado”.

No obstante, el empresario gastronómico se mostró expectante para los próximos meses, cuando hayan finalizado los convenios salariales y el poder de compra del consumidor de adecue a los niveles de inflación: “Ahora, cuando cierren las paritarias, vamos a notar crecimiento de gasto. Hoy, el consumo es muy similar a lo que fue febrero”, finalizó.