Garavano se refirió al frente judicial de Cristina Kirchner.

El desplazado titular de la extinta Unidad AMIA, el radical Mario Cimadevilla, presentó el jueves una denuncia penal contra el ministro de Justicia, Germán Garavano, y contra funcionarios de su cartera. En un extenso escrito, lo acusó de buscar un “control absoluto” de la querella del Estado para luego desistir de acusar a los exfiscales de la causa AMIA Eamon Mullen y José Barbaccia.

“La decisión (de desistir de la acusación) no respondía al criterio y parecer del equipo de abogados de la Unidad AMIA que se encontraba dedicado al seguimiento del juicio y a la representación del Estado”, aseguró Cimadevilla en su denuncia, que recayó en el juzgado de Julián Ercolini. Pidió que se investigue a Garavano y a otros diez funcionarios y colaboradores por los delitos de “abuso de autoridad” y “encubrimiento”.

Desde la cartera de Garavano señalaron que no se le dará entidad” a la denuncia de Cimadevilla y que, “en caso de ser requerida, se brindará toda la información a la Justicia, como siempre se hizo.

Cimadevilla presentó un escrito de 43 páginas en el que puso al descubierto presuntas internas, comidillas y entredichos que se vivieron al interior de la Unidad AMIA en los últimos dos años. Sobre todo, entre la abogada Mariana Stilman (la persona recomendada por Elisa Carrió para integrar ese cuerpo) y Miguel Inchausti, un hombre de confianza de Garavano.

El ex funcionario detalló desacuerdos entre ambos en relación con las posturas a tomar en el juicio por encubrimiento del atentado.