El cáncer colorrectal se cobra 7000 vidas al año en nuestro país. Equivale a un promedio de 19 por día, cifra similar a la de accidentes de tránsito. En la región, el país se ubica en quinto lugar en cantidad de casos, después de Barbados, Uruguay, Estados Unidos y Canadá. Es un número altísimo, especialmente teniendo en cuenta que si se lo detecta a tiempo tiene una sobrevida del 90 por ciento.

“El porcentaje de cáncer de colon en nuestra población es altísimo”, le afirmó hace unos meses a la periodista Nora Bär, de La Nación, el doctor Luis Caro, director del centro Gedyt y presidente de la Latinamerican Colorectal Cancer Round Table. Y añadió que se espera que en los próximos años aumente. Para 2030, se estima que podría crecer un 46% la tasa de incidencia (nuevos casos) y mortalidad.

El panorama, por lo tanto, es realmente preocupante. Sin embargo, quizás, con algo de suerte -siempre necesaria-, el futuro podría ser un poco más esperanzador. Sucede que un grupo de científicos estadounidenses descubrieron que la famosa droga sildenafilo, más conocida como Viagra, no sólo ayuda a los pacientes que sufren disfunción eréctil, sino que podría ser eficaz para prevenir el cáncer de colon.

Concretamente, los científicos pertenecientes al Departamento de Bioquímica y Biología Molecular del Colegio Médico de Georgia en la Universidad de Augusta (Estados Unidos) hallaron que mediante una pequeña dosis diaria de Viagra se reduciría el riesgo de contraer cáncer colorrectal o cáncer de colon.

La investigación, que acaba de ser publicada en la revista Cancer Prevention Research, se realizó con un modelo de ratones genéticamente modificados para que adquieran esta enfermedad. Según los científicos responsables de la investigación, la “pastilla azul” disminuye alrededor de un 50 por ciento la formación de pólipos, un grupo de células de crecimiento anormal y a menudo asintomáticas en el revestimiento de los intestinos que pueden convertirse en cancerosas.

Los ratones genéticamente modificados del experimento presentaban niveles reducidos de péptidos activadores de guanililciclasa C (GCC), la principal fuente de GMP. Este indicador también está presente en cánceres de colon humanos. Sin embargo, los pólipos existentes no se vieron afectados, por lo que, según los investigadores, el medicamento podría usarse como tratamiento de prevención en pacientes de alto riesgo.

Los científicos esperan que los primeros ensayos clínicos con viagra en seres humanos deberían llevarse a acabo con pacientes considerados de alto riesgo de cáncer colorrectal, particularmente aquellos que cuente con un historial familiar de riesgo, que hayan sufrido múltiples pólipos previos e inflamación intestinal crónica o colitis.

El estudio también apunta a que el fármaco aumenta los niveles de la sustancia química cíclica guanosín monofosfato cíclicoo GMP, que participa como segundo mensajero en las rutas de transmisión de las señales celulares. Se sabe que el GMP afecta el revestimiento intestinal o epitelio, suprimiendo en parte el exceso de proliferación celular, lo que produce un aumento de la diferenciación celular normal. También estimula la eliminación natural de células anormales, a través de un proceso llamado apoptosis.

“Lo paradójico es que es absolutamente curable y prevenible”, destaca el doctor Ubaldo Gualdrini, coordinador del Programa Nacional de Prevención y Detección Temprana del Cáncer Colorrectal del Instituto Nacional del Cáncer (INC). Se refiere a un diagnóstico precoz de la enfermedad.

La prueba diagnóstica más habitual para detectar este tipo de cáncer es la colonoscopia. Se trata de un test de tamizaje que identifica pólipos precancerosos que pueden ser removidos antes de que se malignicen, y de los análisis de sangre oculta en materia fecal, además de cambios en la alimentación y los estilos de vida (como abadonar el tabaquismo) en algunos países las tasas de esta enfermedad están declinando en los últimos años en la población de mayores de cincuenta. Pero en la Argentina la penetración del tamizaje es baja: según destaca Gualdrini, no supera el 25%. “Aquí la colonoscopia es un tema tabú, no es sencillo implementarla -afirma-. Por otro lado, no da la capacidad instalada para hacerle colonoscopia a todo el mundo. Lo que el sistema sanitario puede aplicar son los tests inmunoquímicos en materia fecal. También tenemos que mejorar los diagnósticos y el tratamiento.”

El mecanismo de funcionamiento del Viagra se basa en que relaja el músculo alrededor de los vasos sanguíneos para que estos puedan llenarse con sangre más fácilmente y facilitar la erección. De este modo, ayuda no solo a pacientes con disfunción eréctil, que es su uso más conocido, sino también a pacientes que sufren enfermedades como la hipertensión arterial pulmonar (HPP).