Son las 9 de la mañana del primer día de la primavera en Manhattan. Pero nieva. El frío intenso no quiere abandonar estas latitudes aún, del mismo modo que no quiso salirse del cuerpo de esa adolescente que protagonizó la primera temporada de 13 Reasons Why. La serie de Netflix, que en breve tendrá su segunda parte, fue motivo de polémica y discusión desde su lanzamiento, el año pasado. Tanto que la productora decidió encargar una investigación para entender cuáles habían sido los alcances de esa “conversación mundial” que se había generado.

El trabajo fue realizado por la Escuela de Comunicación de la Universidad de Northwestern con más de 5.000 adolescentes y padres. Los lugares elegidos para realizar el relevamiento fueron Estados Unidos, Inglaterra, Brasil, Australia y Nueva Zelanda. América del Sur no fue incluido en el trabajo, aunque los resultados globales indican que las reacciones sobre la serie han sido similares en las diferentes partes del mundo.

En términos generales, la investigación indica que 13 Reasons Why los ayudó a conversar sobre temas que muchas veces suelen barrerse bajo la alfombra y, sin la atención debida a tiempo, pueden terminar mal y, en casos extremos como la protagonista de la serie, en suicidio.

El trabajo de la Universidad de Northwestern, encabezado por Hellen Wartella, arrojó que la serie se transformó en una especie de manual de autoayuda para muchos. Es decir, la identificación con los personajes hizo que los espectadores luego intentaran tratar de ayudar a la gente que veían en situaciones similares.

“Hablé con una amiga sobre un chico de mi clase que sufre bullying y acordamos intervenir la próxima vez que ocurra”, es la cita de una chica de 13 años de Estados Unidos entrevistada para el trabajo.

“Discutimos sobre los temas de la serie en mi clase de psicología. De nuestros sentimientos y de los recursos que la serie pone a nuestra disposición para ayudarnos unos a otros”, dice una adolescente de 16 de Nueva Zelanda.

En la presentación de este miércoles participaron, además de Wortella, Brian Wright, vicepresidente de Netflix, y Brian Yorkey, productor ejecutivo de 13 Reasons Why. También estuvieron Julie Hill, consejera escolar, y Christine Moutier, de la Fundación para la Prevención del Suicidio de Estados Unidos.

Clarín pudo hablar con algunos de los expositores. La sensación que queda es que, además de hablar sobre el suicidio, el bullying y el abuso sexual, 13 Reasons Why es una serie sobre la ausencia. Esto se ve reflejado de manera metafórica en esa mezcla temporal a la que echa mano el guión en la que, en lo que parece una misma escena, los personajes aparecen y desaparecen. Pasado y presente. Wortella explicó que su trabajo “no se centró en el tópico de si la serie pudo haber generado una incitación al suicidio”, polémica que fue parte de esa “conversación” cuando el programa apareció online.

13 Reasons Why es una serie sobre la soledad, también, y la falta de comunicación que existe sobre todo en algunos sectores adolescentes y de ellos con sus padres. “No creo que todos los adolescentes sean así. Es una mirada general sobre el tema”, dice Wortella.

Lo que uno ve en el programa es una verdadera tragedia. Algo que, por una serie de circunstancias, pareciera que no se puede evitar. El sistema en el que se encuentran inmersos esos adolescentes y cómo se vinculan parece una condena. Pero la intención de Netflix, se ve, es intervenir en este punto. No sólo ser uno más de los tantos carteles luminosos de publicidad que pueblan día y noche el triángulo de Times Square. No sólo ser el eje del entretenimiento familiar de millones de personas en el mundo. Sino también, y esto es lo novedoso, intervenir socialmente para cambiar el actual estado de algunas cosas. Aunque para que llegue la primavera, habrá que esperar un poco más.

Los de Netflix no quisieron adelantar cuándo se lanzará la segunda temporada, aunque sí confirmaron que será este año. Durante la conferencia de prensa en el Time Center, sobre la calle 42, emitieron un breve tape en el que los protagonistas del “show” (como le llaman ellos) invitan a la audiencia a consultar a un especialista o en la misma página de Netflix si conocen a alguien que está pasando por la misma situación de los personajes que ellos encarnan.

Brian Yorkey sí contó que la nueva temporada de 13 Reasons Why se centrará mucho más en el tema del abuso en las escuelas secundarias. Un problema que las crónicas periodísticas reflejan con frecuencia (sobre todo en este país) y que ahora tendrán su correlato ficcional para intentar seguir ayudando a los chicos y a sus familias desde la TV.