El gobernador Miguel Lifschitz viaja este miércoles rumbo a Buenos Aires para reunirse con el presidente de YPF, Miguel Ángel Gutiérrez, para proponerle que la petrolera estatal tome el control de la empresa Oil Combustibles, de San Lorenzo, jaqueda por un crisis y paralizada por falta de materia prima.

Tras una visita a la empresa John Deere en Granadero Baigorria, el mandatario confirmó a La Capital que esta tarde parte hacia Buenos Aires “para hacer gestiones (por Oil Combustibles), porque la única alternativa que vemos como viable y posible para mantenerla en funcionamiento es que la tome YPF”.

“Esa es nuestra sugerencia, es difícil que otra empresa privada pueda tener interés para usar eso como deposito o aprovechar el frente portuario que es muy valioso”, agregó el mandatario.

Por qué importa

Desde la primera semana de marzo Oil no cuenta con stock de combustibles para abastecer a su red de estaciones, resignando un mercado de 2,5 millones de litros diarios a manos de sus competidores. Frustrado el acuerdo de aprovisionamiento con la rusa Lukoil, la empresa negocia ahora con Pampa Energía y la holandesa Trafigura, dueña de Puma, nuevos convenios para mantener abastecida de naftas y gasoil a su red comercial.

La cruda realidad

“Lo que pretenden los trabajadores y nosotros es que se mantenga la actividad como refinería. Pero para eso hace falta una empresa que esté en condiciones de asumir esa tarea y a hacer inversiones. Y la única que vemos así es YPF”, apuntó Lifschitz. El cierre de la planta significaría la pérdida de 400 empleos directos y de uno de los eslabones más importantes del complejo petroquímico.

Historia de fondo

La Refinería San Lorenzo fue el punto de partida del polo petroquímico local. Fundada por YPF el 3 de febrero de 1938, hacia los años ’50 empleaba a unos 1.500 trabajadores. Con la desregulación del mercado, en 1990, la petrolera dejó de ser una sociedad del Estado y se transformó en sociedad anónima. La empresa pasó por varias manos: Pérez Companc y Soldati, Repsol, PeCom Energía, Petrobrás y finalmente, en 2010, fue adquirida por la firma Oil Combustibles, del Grupo Indalo, comandado por el empresario Cristóbal López.

Ayer la Justicia intervino Oil Combustibles, a quien acusa de no haber tributado 8 mil millones de pesos en impuestos. Cristóbal López estuvo detenido tres meses y liberado tras recibir el beneficio de la excarcelación.