Los trabajadores del Hospital Posadas se movilizan desde el Obelisco a la Catedral en una protesta destinada a pedir la reincorporación de los 122 empleados despedidos en enero, la mayoría de ellos enfermeros que se negaron a extender su jornada laboral a 12 horas. Advierten que a fines de marzo llegaría una nueva ola de cesantías, por el vencimiento de 130 contratos que no serían renovados.

“Nos movilizamos porque ya pasaron dos meses desde que nos despidieron y nos dejaron en la calle. Los despidos son totalmente ilegales, despidieron desde delegados con fueros de los sindicatos, hasta mujeres embarazadas. Plantean que nosotros estábamos en una situación irregular cuando ellos fueron los que incurrieron en fraude laboral”, sostuvo Luis Sucher, camillero despedido que trabajaba en el hospital hace 19 años.

La semana pasada, en conferencia de prensa, los trabajadores del Posadas advirtieron sobre una posible nueva ola de despidos que llegaría con la no renovación de 130 contratos. “Luchar por el pase a planta permanente”, es la consigna de la movilización dado que además de denunciar las cesantías piden que se termine la situación de contratación irregular y precaria que afecta a gran parte de la planta de trabajadores.

El conflicto en el Posadas comenzó el 15 de enero, cuando circuló una resolución interna con los 122 contratos que no serían renovados. Gran parte de los afectados fueron enfermeras, algunas con más de 15 años de antigüedad, que se negaron a trabajar jornadas de 12 horas. Además, el recorte incluyó a técnicos y especialistas con gran trayectoria, que no contaban con reemplazo en el hospital por lo que varias áreas, denunciaron los gremios, quedaron desarticuladas.