“Vendo un riñon para pagar la luz”, decía unos de los pocos improvisados carteles levantados por uno de los vecinos que se concentraron ayer poco después de las 20 frente a la sede de la Cooperativa Eléctrica de Venado Tuerto para manifestarse en contra de los aumentos de tarifas que decidió dicha entidad. Otro contaba a quien lo escuchará: “Tengo un maxikiosco y me vino una factura de $15 mil, no puedo pagar esa cifra. Voy a tener que cerrar las puertas”. Mañana a las 12 citaron a un nuevo encuentro.

Cerca de 100 personas fueron las que se encontraron en Belgrano y Mitre, y el clima más que de reclamo era de una fuerte congoja con gente que repetía que no iba a poder pagar la factura.

También estuvieron presentes la mayoría de los concejales (solo faltó Francisco Paris), el diputado provincial, Oscar Pieroni y el ahora funcionario municipal, Germán Mastri. Dicho sea de paso los dirigentes políticos sin distinción de colores partidarios, son los que se llevaron los reproches de los presentes, que le reclamaban una y otra vez que “hagan algo”.

De hecho una mujer les espetó: “Todos tienen que tener presentes que pronto vendrá una nueva elección y si quieren que los volvamos a votar ustedes nos tienen que sacar de ese pozo el que nos metieron”.

Lo cierto que los vecinos concentrados cortaron las calles por unos minutos provocando el enojo de algunos automovilistas que circulaban por las calles aledañas. Al respecto, llamó la atención la falta de inspectores de tránsito que trataran de ordenar la situación.

Cabe destacar que el último lunes los representantes de la Cooperativa Eléctrica informaron una actualización tarifaria que, en promedio, se ubica en el 25 por ciento, aunque a medida que crece el consumo el valor se va incrementando, incluso superando el 50 por ciento. La explicación que dieron desde la prestadora del servicio de luz es que estos aumentos responden a la suba del valor de la energía que se le compra a la Empresa Provincial de Energía (EPE), que según ellos llegó en el último trimestre al 60 por ciento, y el acumulado de los últimos dos años superó el 1.100 por ciento, tras la quita de los subsidios.