Cristobal López saliendo de la cárcel de Ezeiza

Aunque dividido, un fallo de la Cámara Federal consintió un pedido del ex zar de los negocios del Estado K: a partir de esta sentencia, Cristóbal López está libre. La decisión causó un impacto notable en el fuero federal, a pesar de que se anticipaba que podría suceder. También sale en libertad su socio, Fabián De Souza. Además, los camaristas confirmaron el procesamiento del ex titular de la AFIP, Ricardo Echegaray.

Los dos, amigos, clientes y contratistas estatales de los Kirchner, estaban detenidos con prisión preventiva desde diciembre. Los habían procesado en una causa donde se les imputaba el haberse adueñado de más de 17 mil millones de pesos de impuestos de los que era agente cobrador, porque los compradores de nafta se lo pagaban a su empresa Oil junto al precio del combustible en cada transacción que hacían en sus estaciones de servicio. López nunca giró al fisco el monto de los impuestos cobrados, tal como era su obligación.

El camarista Eduardo Bruglia apoyó la investigación del fiscal Gerardo Pollicita y del juez Julián Ercolini. Pero su par de la sala I del tribunal de alzada, Jorge “Pati” Ballestero, votó a favor de López. Quien desempató, también en favor del empresario K y de su socio, fue otro camarista de la sala II, Eduardo Farah.

En base a las pruebas recolectadas en la causa y los sucesivos intentos de López y De Sousa por desprenderse de las firmas del Grupo Indalo pese a que pesaba sobre ellas una inhibición general de bienes, Ercolini y Pollicita consideraron que tanto López como De Souza podían obstruir a la Justicia si seguían en libertad. “Cristóbal”, a secas, como lo llaman los Kirchner, es el líder de Indalo, con intereses en múltiples emprendimientos, y ahorrista de una fortuna que sobrepasaría los tres mil millones de dólares.

El fallo de Cámara no sólo le permitió a él y a su socio salir de la cárcel en la tarde de este viernes. Sus alcances son mucho mayores, ya que podría hacer tambalear el curso de un expediente donde la documentación y las pruebas recolectadas son rotundas. Pese a que López y De Sousa retuvieron indebidamente el dinero que cobraban en los surtidores de Oil y debían remitir a la AFIP, y que en el expediente hay pruebas de que con esa plata financiaban a otras empresas del grupo Indalo -Clarín publicó varios mails internos en los que constaban esos enjuagues-, Farah y Ballestero consideraron que no hubo vaciamiento de la petrolera, y que las cuestiones vinculadas al intento de su venta -impedida por la inhibición de bienes dictada por Ercolini- deben tramitarse ante la justicia comercial.

Otra buena para Cristóbal: los camaristas decidieron cambiar la calificación del delito por el que los juzga Ercolini, de “administración fraudulenta en perjuicio del Estado” a la mucho más benigna “apropiación indebida de tributos”.

Además de las consecuencias inmediatas sobre este expediente, los cambios también podrían repercutir en otra causa en la que López y De Sousa están acusados de beneficiar a la familia Kirchner con el pago de alquileres supuestamente sobrevaluados: una maniobra que se investiga como posible lavado de divisas y pagos de coimas encubiertas. Ese expediente es conocido como “Los Sauces”, el nombre de la inmobiliaria de los Kirchner que tenía solo dos inquilinos: Indalo y el grupo Báez.

¿Por qué el fallo de Ballestero y Farah podría modificar a favor de López y De Souza su situación procesal en el caso “Los Sauces”? Para los investigadores, Pollicita y Ercolini, el llamado “delito precedente” que habrían cometido los jefes de Indalo para ayudar a blanquear dinero a los Kirchner, es el de defraudación a la administración pública por las extraordinarias y evidentes irregularidades cometidas con los más de 17 mil millones de impuestos de la petrolera Oil que, para Farah y Ballestero, no serían un delito penal, sino “evasión”.

Si se termina de confirmar en otras instancias este fallo de la Cámara, los líderes de Indalo deberían tratar sus problemas legales con Oil en el fuero en lo Penal Económico.

“Una cosa es tener deuda, y otra evadir”, se justificó Cristóbal López tras salir de la cárcel. Además, cargó contra el juez Ercolini: “la causa es un invento, no existe”.

En Tribunales llamó la atención que Ballestero haya votado este fallo, debido a que pocos días atrás se sometió a una delicada cirugía para atender una afección coronaria. Salido del quirófano, usó sus primeras energías en votar a favor de López y De Souza. El rumor que él deja circular en Comodoro Py es que se jubilará a mitad de año.