El corte de pelo de la adolescente fue tema de debate

Una adolescente de 13 años denunció en los medios que no la dejaron entrar al colegio -al que asiste desde los cuatro años- debido al corte de pelo que se hizo.

Según contó Brenda a El Doce, el hecho ocurrió en Escuelas Pías de la ciudad de Córdoba, que depende del Arzobispado de la ciudad. En sus vacaciones se había teñido el pelo de color azul y esa fue la primera objeción que le hicieron desde la institución.

“Sí, me dijeron que no podía ir con el color artificial azul, me dijeron que lo tenía que llevar teñido de mi color al día siguiente”, contó.

La joven también tiene rapado en un costado de la cabeza, por lo que también le llamaron la atención. El hecho es que pudo ir sólo un día a clases debido a esta situación.

El padre de la alumna contó que desde el colegio no le enviaron ninguna notificación por escrito informando sobre lo ocurrido con su hija.

Tras hablar con los directivos, el hombre no pudo llegar a un acuerdo. “Ellos dicen que el reglamento estaba escrito, que hubiera pensado antes de cortarse”, contó que le dijeron.

Sobre los detalles de lo que expresa el reglamento, el mismo indica que “las mujeres traerán el cabello en su color natural, limpio, bien peinado, recogido y sin pelo sobre la cara”.

“El reglamento no dice que no pueda ir con el pelo corto”, alegó Brenda.

En tanto, el padre de la alumna agregó que el director del secundario le dijo que “el reglamento no está cumplido y que no había más nada para decir, que ellos interpretan el reglamento. Entonces no se puede discutir el reglamento, ellos interpretan”.

La Voz se comunicó con Escuelas Pías para conocer su versión sobre de lo ocurrido con la estudiante. Desde el establecimiento informaron que “nadie va a hablar del tema” por el momento.

La institución está ubicada en avenida 24 de Septiembre al 1.249 en barrio General Paz de la ciudad de Córdoba.

Cambio de colegio

Tras hacer los reclamos sin éxito en la Dirección de Institutos Privados de Enseñanza (Dipe) y en el Inadi, la familia resolvió cambiar a la muchacha de colegio. “Empezamos los trámites para el pase a otra escuela a partir de hoy, porque esto fue ayer a la tarde, hoy empezamos el pase. Otros colegios nos han llamado para ofrecerme una solución. Nos llamaban para ver si tenían lugar. Pero ya está decidido el cambio y a partir de hoy lo hacemos”, expresó el padre de Brenda.

Contra la discriminación

Días atrás, se conoció el proyecto de ley presentado en la Legislatura Unicameral por Liliana Montero (Córdoba Podemos) en el que se propone evitar la discriminación basada en patrones estéticos relacionados con lo femenino o masculino en las escuelas públicas y privadas de Córdoba.

El proyecto insta a que se revisen las reglamentaciones internas que rigen la imagen de las personas en los colegios para, argumenta, “proteger y garantizar la equidad”.

No consta la suspensión

Hugo Zanet, titular de la Dirección General de Enseñanza Privada, expresó a La Voz que no le consta que haya existido una suspensión de la alumna. “Que nosotros conozcamos, no se aplicó suspensión, sino que un día se le impidió el ingreso, se le explicó que debía retornar a su color normal, pero al día siguiente sí pudo ingresar a clases”, apuntó.

“Según me referenciaron las autoridades, el día martes 6 de marzo a media mañana, el padre concurrió a la escuela a retirar a la alumna, y días después pidió el pase para escolarizarla en otra escuela”, detalló. En esos días, el padre de la adolescente tuvo contacto con las autoridades, y también fue recibido por la supervisora.

Zanet destacó que el derecho a la educación está por encima de cualquier otro reglamento, al escoger una escuela privada, padres y alumnos se comprometen a cumplir con determinadas normas.

Garantizar la escolaridad

Fuentes del Ministerio de Educación explicaron a La Voz que la prioridad es la escolarización de los chicos. “Hay una ley que hace obligatorio el cursado de la secundaria, a eso nosotros lo tenemos que garantizar”, explicaron.

En cuanto al accionar del colegio, las fuentes agregaron que al ser una institución privada, y regirse con sus propias normas, hay cuestiones en las que el Ministerio no puede interceder. “En la escuela privada tienen una ideología y una forma de regir la vida institucional. Cuando el papá acepta mandar a su hijos ahí, es porque acepta esas normas. Estar o no de acuerdo con ello es algo aparte”, explicaron.

“El rol fundamental que ocupa el Ministerio en el vínculo entre padres y privados es mediar para fomentar el diálogo y priorizar el bienestar del alumno que tiene que cumplir con la ley de asistir a clases”, agregaron.

“El papá pidió el pase de la alumna y desde el Ministerio gestionamos un banco en una escuela secundaria para que pueda continuar allí sus estudios”, cerró la fuente.