“Es un día de mucha pena. Pero bueno, son muchos años de que lo conozco, muchos años de amistad… Sufrió mucho, la pasó muy mal su últimos meses, pobrecito, con mucha esperanza siempre, con el ánimo y el deseo de volver a hacer teatro juntos después de muchísimo tiempo de no hacerlo. Nos mantuvo unido una mistad que data de 1959, así que te podes imaginar que Emilio
ocupa un lugar muy importante de mi vida.

Estoy triste. Pude estar más cerca de él este último tiempo por suerte en la que valoro su entrega y su valentía en contar lo que le pasaba, para mí fue un gesto grandioso de coraje y que me dió la sensación de que haberlo hecho público, de compartirlo, lo había comprometido más con la vida.

Emilio fue un tipo que le sacó sonrisas a muchas generaciones. Lo hablamos muchas veces al tema, como también de todo lo que se pueda de hablar de la vida entre dos amigos: hablabamos de la profesión, de cuando nos iba bien y de cuando no nos iba bien. Compartimos muchas cosas, un viaje inolvidable a Europa en el año 68, nos divertíamos mucho solos o haciendo películas, tenemos
muchisimos recuerdos, anécdotas, y no hemos trabajado mucho junto, salvo a los veintipico de años y después el tiempo nos mantuvo juntos una verdadera amistad.

Yo siento que el hizo de la comedia un oficio virtuoso. Y me quedo con el Emilio más joven, como yo que me quedaría con el más joven de los míos”.

Luis Brandoni.