El ARA San Juan registró una explosión a las 10.31 del 15 de noviembre del año pasado.

Al cumplirse cuatro meses de la desaparición del ARA San Juan, los familiares de los 44 tripulantes del submarino realizarán tres actos para reclamar que siga la búsqueda y que se investigue “a fondo, para que podamos saber la verdad de lo sucedido”, dijo Luis Tagliapietra, padre de uno de los submarinistas. A la habitual concentración de familiares y amigos frente a la Base Naval de Mar del Plata, se sumarán un acto en San Juan y una concentración en la Plaza de Mayo. “Estamos llamando a los familiares, a los amigos y al público en general a juntarnos en la Plaza de Mayo”, frente a la Casa de Gobierno, hoy a las 19, informó Tagliapietra a este diario.

Por otra parte, desde el lunes próximo, en Caleta Olivia, comenzará una nueva ronda de declaraciones testimoniales, en la causa que lleva la jueza federal Marta Yáñez, quien citó esta vez a siete submarinistas que participaron en otros viajes del ARA San Juan, al contraalmirante Osvaldo Andrés Vernazza, director de Comunicaciones e Informática de la Armada cuando ocurrió el hecho y que fue desplazado del cargo, igual que todos los altos jefes que tuvieron alguna relación con lo sucedido en torno a la nave.

La mira estará puesta, sobre todo, en la declaración de Vernazza, cuyo testimonio podría ser importante para esclarecer todas las dudas que existen en torno del listado completo de comunicaciones que se mantuvieron con el submarino en las horas previas a su desaparición. Una de las preguntas clave estará destinada a indagar acerca de si la nave intentó establecer algún tipo de contacto con las bases terrestres luego de la explosión registrada a las 10.31 del 15 de noviembre.

En lo que respecta a las comunicaciones, la querella solicitó también que se cite a prestar testimonio a los supervisores del área de las bases navales de Mar del Plata y de Puerto Belgrano. Lo que se trata de establecer es la existencia de comunicaciones procedentes de la nave en emergencia a las que no se les habría dado la atención debida. Otro de los pedidos de la querella, encabezada por Tagliapietra, es que se llame a prestar declaración a los jefes de comunicaciones y a los comandantes de las corbetas Brown y Argentina, que el 20 de noviembre del año pasado, cinco días después de la desaparición del ARA San Juan, compartieron información sobre el hallazgo, en aguas del Atlántico sur, de una radiobaliza identificada con número de serie y otros datos pertinentes, sin hacer mención a la nave a la que pertenecía.

El dato sobre la comunicación mantenida, ese día, entre las dos corbetas relacionadas con el hallazgo, estaba registrado en una planilla secuestrada, junto con otros elementos, durante los operativos realizados por orden de la jueza de Caleta Olivia en las bases navales de Mar del Plata y de Puerto Belgrano. En diálogo con este diario, Tagliapietra señaló que “es muy importante, desde nuestro punto de vista, que sean citados los responsables de comunicación y los comandantes de ambas corbetas, porque resulta sospechoso que la Armada haya mantenida oculta esa información que ahora está en el expediente”.

Por otra parte, Tagliapietra se reunió ayer, en el Congreso Nacional, con un grupo de diputados y senadores que formarán parte de la Comisión Bicameral Investigadora de la desaparición del ARA San Juan. “Lo que le estamos planteando, junto con otros familiares, es que traten de presionar al Poder Ejecutivo para que designe a los funcionarios que van a integrar esa comisión, porque al no hacer los nombramientos, está frenando su conformación”. Hoy los familiares mantendrán una nueva reunión con legisladores.

Sobre el acto de hoy en Plaza de Mayo, Tagliapietra señaló que “como siempre vamos a reclamar que siga la búsqueda, que se tomen las medidas necesarias para saber la verdad sobre lo ocurrido y en este caso, para rechazar las manifestaciones públicas del capitán de navío retirado Jorge Bergallo”, padre de otro tripulante, que pidió que dejaran de buscar al submarino porque su hijo está en el lugar que amaba. “Puedo comprender el sentido de su afirmación, pero me parece totalmente desafortunado el momento en que lo dice, cuando es prioritario que siga la búsqueda para que sepamos la verdad de lo ocurrido”.