La concejala de Cambiemos, Renata Ghilotti, salió al cruce a las declaraciones que hizo ayer el secretario de Gobierno municipal, Gustavo Leone, quien aseguró que el gobierno nacional hará un recorte en los subsidios al transporte urbano rosarino que tendrá un “fortísimo impacto” en el boleto de colectivo.

“Los subsidios de Nación se mantienen tal como estaban, simplemente hay una modificación en la lógica de actualización de dichos subsidios”, señaló Ghilotti, y explicó: “El monto que Nación aporta al boleto de los rosarinos va a aumentar considerablemente cuando esté implementada la tarjeta Sube, donde en lugar de alrededor de 12 pesos, un número muy importante de personas va a pagar 5,17 pesos”.

La edila macrista enfatizó que los beneficiarios de esta quita son “quienes más lo necesitan, como jubilados, excombatientes de Malvinas, empleadas domésticas y beneficiarios de planes sociales”.

Desde hace un largo tiempo el gobierno nacional y el municipio mantienen diferencias sobre la forma en que se tienen que aplicar los subsidios al transporte público. La tarjeta Sube, su instrumentación y el alcance de sus beneficios, también enfrentó a la intendenta Mónica Fein y al ministro de Transporte Guillermo Dietrich. La polémica parecía zanjada cuando se anunció que la fecha de llegada de la Sube -“antes de fin de año”, dijo el ministro-, pero es evidente que las diferencias subsisten.

“Una vez más la Municipalidad desvía responsabilidades para no asumir su propio fracaso en la gestión del transporte público: llevan 30 años y aún no le han encontrado la solución; incluso, el nuevo sistema anunciado con bombos y platillos brilla por su ausencia”, disparó Ghilotti.

La concejala aseguró que desde el gobierno nacional se está apostando a la “federalización de los subsidios, con una lógica fuertemente focalizada en la demanda del servicio y no en la oferta”, y destacó: “Actualmente estamos en un proceso de transición, trabajando para que, al implementar la SUBE, nadie pierda los beneficios o derechos adquiridos que tiene con la MOVI; como es el caso del boleto estudiantil”.

“El gobierno nacional trabaja en un sistema más federal y progresivamente va bajando las diferencias de subsidios que había entre CABA y GBA con el resto del país, que antes era una diferencia de 10 a 1 y ahora hablamos de 60/40”, resaltó.

Ghilotti desmitió a Leone, sin medias tintas. Y, sin decirlo, su crítica apuntó a las reiteradas demoras que tuvo la instrumentación del nuevo servicio de transporte urbano que la Municipalidad de Rosario anunció una y otra vez y todavía no se concretó. La cuestión, que parece inquietar más a los usuarios de colectivos que a la administración socialista de la ciudad, es por qué no se pone en marcha, si es porque no cuenta con el apoyo económico de Macri o por inoperancia del municipio.

Ghilotti también instó a los tres niveles de gobierno a sentarse en una mesa de diálogo para definir qué aporte realizará cada uno para mejorar el sistema de transporte en Rosario. “Desde que asumió el gobierno de Mauricio Macri, la provincia de Santa Fe recibe muchos más recursos por coparticipación, por lo que si el gobierno provincial cree que el transporte es prioridad, también podría hacer su aporte”.