“Estamos a full con los preparativos porque el domingo es la gran fiesta de los 70 años del Centro de Acción Familiar y estamos rogando que no llueva”, admitió Vighetti al recibir a EDXD en sus instalaciones con motivo de cumplir sus 70 años de vida en la ciudad.

Sobre los festejos, contó que “la idea es a partir de las 17 horas recibir a toda la comunidad de Esperanza porque vamos a mostrar todos nuestros espacios, ya que algunos estarán preparados de forma especial mostrando la historia y el presente del CAF”. Por eso, invitó “muy especialmente a todos aquellos que transitaron por el CAF en estos 70 años, ya sea que en el antiguo edificio que funcionaba en calle Güemes y Sarmiento o en la sede actual de 25 de Mayo 1840”.

Además, habrá espectáculos en la calle y muestras de los talleres de arte y diseño, percusión y circo pero si el clima no lo permite esto se realizará en la Sociedad de Canto. Vighetti anunció que “está prevista la presencia de 2xCirco, el grupo infantil Vuelta Canela de Buenos Aires y un cierre a todo folclore con el grupo esperancino Pasajeros” y por ello reiteró la invitación “para todos los que pasaron por el CAF pero también a toda la comunidad que quizás no conoce bien de qué se trata la institución, algunos lo conocen como Centro Materno o Casa Cuna”.

Un poco de historia

Vighetti recordó que la entidad “comenzó llamándose Centro de Acción Social en 1948 respondiendo a una necesidad que había en la comunidad en función de la mujer obrera que tenía que salir al mercado laboral, especialmente en Esperanza tras la apertura de la fábrica textil Ciclar que había tomado muchas mujeres y que hacía necesario tener instituciones que desde el Estado atendieran a los niños de estas mujeres”.

“A lo largo de los años fue adaptándose a los contextos históricos y el problema comenzó a ser la falta de trabajo por lo que comenzaron a asistir niños de padres desocupados, y en la realidad que hoy nos toca en función de la nueva ley de niñez provincial que pone el acento en la promoción de los derechos y las situaciones de vulnerabilidad que se deben atender, trabajando en red con otras instituciones de la ciudad”, refirió.

“Siempre fue una institución que tuvo y tiene una función social muy importante en la comunidad, que no está ligada al ámbito de la educación formal sino que tiene que ver con una educación informal, de contención y de trabajo por los derechos de los niños, los adolescentes, acompañando a las familias en ese rol de crianza”, describió.

Importante función social

Actualmente son 17 personas las personas que trabajan en el CAF en tareas administrativas, de atención a los niños y de servicios generales, y también la cooperadora de la institución que siempre colabora con la institución.

En cuanto al trabajo propiamente dicho, contó que “durante el turno mañana hay niños a partir de los 6 meses y hasta los 12 años, donde los niños circulan con libertad eligiendo las actividades en el espacio de juego simbólico, el espacio de arte, audiovisual, la ludoteca y el patio, con referentes que van haciendo diferentes propuestas”. “También se brinda el servicio de desayuno y almuerzo para quienes lo necesiten, tratando de que los niños no pierdan el espacio de almuerzo familiar por lo cual nos adecuamos a través de viandas, siendo flexibles y adecuándonos a las necesidades de cada familia”, agregó.

En tanto, durante el turno tarde se trabaja con la dinámica de talleres para adolescentes y adultos abiertos a la comunidad que comenzarán sus actividades en abril.

Finalmente, sostuvo que “estos 70 años es un momento oportuno para escuchar tantas voces de gente que ha pasado por el CAF, que durante estos preparativos nos han dicho que el CAF les salvó la infancia, que les permitió vivir una adultez diferente”. “Todas estas cosas le dan sentido a nuestro trabajo diario porque hasta lo que hoy parece pequeño o insignificante de lo que transmitimos y compartimos tiene una repercusión en la vida del otro y también en la nuestra que termina transformada”, reflexionó.

“Para Esperanza 70 años de una institución que marca una política pública en niñez y adolescencia es muy importante porque habla de sostener el tiempo instituciones que van respondiendo a necesidades siempre presentes y apuntalar a los más vulnerables”, concluyó.