El turismo “invernal” es un rubro que cada vez seduce más argentinos. Tanto por quienes lo ven como una escapada “atípica” para cortar con destinos de playa, como por los fanáticos de los deportes de nieve que disfrutan de la adrenalina del esquí y el snowboard.

Si bien existen centros de esquí en el país, los cada vez más se animan a visitar destinos internacionales que cuentan con mayores superficies esquiables y mejor infraestructura, además de que el precio final termina siendo muy tentador.

En precios

Los centros de esquí más importantes de la Argentina tienen como mayor atractivo la cercanía, lo que redunda en un menor tiempo de viaje y también en un menor costo de los pasajes. Además, la estadía de la temporada puede resultar más económica que en el exterior.

No obstante, al combinarlos con los pases a la montaña y los traslados, los montos se disparan y hacen que el costo total por el paquete alcance precios de los destinos internacionales, lo que juega en contra si se comparan las instalaciones (área esquiable, transporte hacia la montaña, etcétera).

Según un relevamiento en agencias de viaje, vacacionar en temporada una semana (entre 28 de julio y el 4 de agosto) en la Argentina puede costar entre $47.000 (alrededor de u$s2.271), para el caso de Bariloche, hasta casi $79.000 (unos u$s3.811), como ejemplo en Mendoza.

Por su parte, quienes deseen vacacionar en resorts de nieve en América del Norte se encontrarán con complejos de mayor envergadura, tanto en superficie esquiable como en transportes hacia la montaña.

Aquí hay que añadirle los aéreos, que terminan encareciendo el costo total del paquete, más que nada teniendo en cuenta que los pases a la montaña y las comidas no suelen estar incluidos en el valor de la estadía.

Al igual que en el caso argentino, quienes viajen a los centros de Estados Unidos y Canadá y desean aprender o perfeccionarse en el esquí deberán abonar un arancel por las clases, lo que también suma un extra al valor total de las vacaciones.

En este caso, el paquete semanal puede costar desde $76.672 (unos $3.704), en Whistler, Canadá, un valor muy cercano al destino más caro de la Argentina; hasta los $137.365 (u$s6.636) en Vail, Estados Unidos.

La otra opción disponible son los resorts all inclusive en Europa donde también hay que añadir un costo importante para abonar los pasajes. Pero, justamente, una estadía con todo incluido permite que sea una opción muy conveniente.

De esta forma, se puede utilizar la infraestructura –de las mejores para la práctica de los deportes de nieve– y una gran superficie esquiable todas las veces que se deseen, ya que tanto los pases de montaña como los traslados están incluidos en el precio final.

También se pueden usar sin cargo las clases de profesores formados en la Escuela Francesa de Esquí (ESF), una de las instituciones más prestigiosasen la enseñanza de este deporte.

Adicionalmente, también es posible acceder sin cargo a actividades para todas las edades, sesiones de relax y otras atracciones. Y, obviamente, todas las comidas están incluidas.

Los precios para vacacionar una semana en los Alpes franceses con todo incluido –pasajes, transfers, estadía, comidas, pases de montaña y clases de esquí– se ubican entre $72.346 (u$s3.495), en Club Med Val Thorens, en Francia hasta los $76.346 (u$3.704) en Club Med Grand Massif, también en Francia, el último resort inaugurado por la cadena.

El veredicto

Teniendo en cuenta los importes, viajar una semana a los mejores resorts de nieve de la Argentina, Canadá o Francia demandará presupuestos similares: entre u$s3.500 y u$s3.800.

Pero al tener en cuenta el nivel de prestaciones, los resorts all inclusive de Francia asoman como la opción más inteligente: no sólo por el nivel de la infraestructura y los servicios incluidos, sino por la practicidad de tener todo en uno y “liberarse” de la presión de buscar lugares para almorzar o cenar y otras preocupaciones. De esta forma, el presupuesto no sufrirá modificaciones.

También porque contemplan las clases con profesores de esquí de categoría internacional, lo que permitirá dar los primeros paso o perfeccionarse en la práctica del deporte. Y, finalmente, al contar con restaurantes de montaña, la posibilidad de almorzar y luego seguir en la nieve, sin traslados, permite aprovechar al máximo la experiencia del esquí.