El Dr. Menem cambió de ideas tan rápido como llegó al poder, y eso que no contó con la asistencia de Durán Barba. Raúl Alfonsín siempre será recordado por sus aciertos y también por sus errores, como un dirigente político. Ser oportunista es parte de la política mediocre. Ser fiel a valores y convicciones es trascender aunque por momentos la soledad sea la única compañía.

¿Qué piensa el presidente Macri? Es difícil saberlo. ¿Cuál será la herencia que su gobierno deje a los argentinos? Es  diagnóstico reservado.

La agenda progresista no  impedirá que Argentina en el futuro cercano y no tanto,  agudice su pobreza e ignorancia. Puede despenalizarse el aborto, pero sin una agenda de educación en prevención y  procreación responsable no solo nada cambiará, sino que el problema  se agudizará. Se puede correr desde atrás y desde lejos a los narcos, pero sin educación y trabajo lo invertido sólo será un gasto. He confirmado que las sensatas y alarmistas predicciones del Dr. Juan Carlos Parodi no tuvieron eco político (“Argentina camina al 80% de su niñez pobre”)  Tampoco ha tenido eco político la batalla desigual que el Dr. Alieto Guadagni viene dando sobre la calidad educativa. Recordaba Guadagni que los resultados obtenidos por Argentina y en países vecinos en pruebas educativas, provocó en aquellos, que los respectivos congresos interpelasen a los ministros del área. Esta indiferencia de la política hacia los tremas centrales y a los problemas irresolutos de vieja data, se extienden a las familias argentinas que no evidencian ni manifiestan públicamente preocupación  por la educación como  sí por otros temas. Como bien me dijo Guadagni “lo que preocupa en educación no es el atraso sino la indiferencia”. En Santa Fe mi provincia, de cada 100 chicos que ingresan a primer grado, terminan su secundaria 30. (La media nacional es de 38). Un dato más preocupante aún; en una situación complicada para nuestra niñez y adolescencia la doble escolaridad es un buen paliativo. Santa Fe tiene escuela extendida sólo en un 7%, mientras que nuestra provincia vecina Córdoba lo ha logrado en un 45%.

Parece que los argentinos en general y los dirigentes políticos todos en particular, sólo consumen títulos que a veces ni siquiera sirven para charlas de café. Mucho menos cuando muy pronto Rusia captará la atención. Veintidós jugadores con el PBI más importante del mundo en sus piernas, más muchas, muchísimas mujeres movilizadas el pasado jueves, son los mejores aliados de un gobierno con brotes verdes abortados. ¿Se puede ser Argentina siglo 21 sin resolver los problemas estructurales de la Argentina siglo 19?. La agenda progresista ¿puede no contener educación, trabajo, vivienda y salud?

Hasta ahora lejos de unir a los argentinos como prometió inicialmente el presidente Macri, por acción más que por omisión, viene fracturando instituciones o relaciones.

Con la Iglesia la fractura expuesta es clarísima a pesar del apoyo político que el actual Papa sugirió a sus sacerdotes argentinos brindar  al actual gobierno en las elecciones 2015. Francisco hoy cumple 5 años en el sillón de Pedro.

Con el sindicalismo logró una cuasi atomización. La pregunta es si en un futuro no tan lejano con una izquierda creciente en sectores claves del trabajo, le servirá. El triunvirato cegetista estalló. No aparece un hombre de recambio. Schmid no ha renunciado, se quedará en su gremio representando al sector del transporte y tiene claro que “no traicionaré la confianza que me dispensaron tantas organizaciones sociales,  con ellas seguiré trabajando y fortaleciendo esta relación”.

Con los empresarios la  situación se tensó hasta cierto punto para alegría de Durán Barba, porque junto a la agenda progresista y este incidente, cree dejará el gobierno atrás el mote de gobierno de CEOs,  o de ricos. Lo cierto es que el presidente Macri siente que sus pares no dimensionan  la batalla que viene librando. Los empresarios ven que tienen una capacidad ociosa fabril en promedio del 40%, que las tarifas aumentan considerablemente complicando sus costos, que en la puja entre inversión y especulación financiera la primera pierde 4 a 1.  Además ven que en momentos donde el mundo se cierra y se vuelve proteccionista resguardando su industria y sus trabajadores, la política del presidente Macri es aperturista. Dos observaciones: el Presidente cree en el libre juego del mercado para regular el precio, sucede que Argentina está prácticamente cartelizada. ¿O acaso no son dos empresas las que ponen precio a la leche y así  el resto de la cadena productiva?. Otro tema no menor es que el crecimiento genuino de un país se realiza sobre la base del ahorro genuino no del endeudamiento. El ahorro argentino representa un 14% del PBI, mientras que el promedio de América Latina es del 21%. El 7% faltante se lo lleva el Estado y lo gasta mal, lo gasta en los más pudientes.

El gobierno nacional produce reacciones que le permiten volver a adueñarse de la agenda política, pero no pareciera estar planificadas las consecuencias de estas acciones.