Licencia para jugar
Los clubes de Primera deberán cumplir una serie de requisitos deportivos, de infraestructura, jurídicos y financieros o no se les dejará competir en la 18/19.

El 1° de abril figura con resaltador en el calendario 2018 de los clubes de la Superliga. A partir de esa fecha, se abrirá el plazo para tramitar la licencia que los habilite a poder participar de la temporada 2018/19 de Primera División. Opiniones y consejos de unos 100 dirigentes y funcionarios especialistas en finanzas, legales, seguridad, fútbol profesional y juvenil, gestión, medios/marketing y espectadores, se reunieron durante tres meses y arrojaron un reglamento con cinco requisitos definidos: deportivos; de infraestructura; administrativos y de personal; jurídicos, y financieros. Y quien no los cumpla, no podrá salir a la cancha.

Los clubes que disputarán torneos internacionales este año ya aplicaron, a través de la AFA, para una licencia que pide la Conmebol. “La idea es que la licencia de la Superliga sea superior a la de Conmebol. Sin dejar de poner énfasis en los requisitos económico-financieros, apunta a que los clubes destinen más dinero a mejorar las Inferiores y la infraestructura. Si la Superliga genera más plata, fiscalizar que esos recursos sean bien administrados, y así subir la vara de la competencia. En definitiva, el propósito de las licencias es que permitan el crecimiento de los clubes, con controles que irán subiendo en exigencia según pasen los años”, le explicó Mariano Elizondo, presidente de la Superliga, a Olé.

El Reglamento no es nuevo para los dirigentes: todos los equipos recibieron explicaciones al detalle en boca de Facundo Cino, gerente de Licencias, y el 19/12 lo aprobaron en Comité Ejecutivo de la SAF. Incluso, hay criterios que ya se estuvieron aplicando en el último semestre, como los libre deuda para incorporar futbolistas y el control de pago de sueldos. En lo que a estructura deportiva se refiere, lo que se busca es igualar hacia arriba organigramas que algunas instituciones ya cumplen. Por ejemplo, el de una administración gerenciada (se exigen responsables de áreas como seguridad, prensa, marketing, operaciones, director deportivo) y en el cuidado de la salud, tanto profesional como juvenil (médico, kinesiólogo, nutricionista, psicólogo, asistente social y odontólogo). Y también es requisito que los clubes hagan cumplir la Resolución 355-E/2017 del Ministerio de Seguridad de la Nación, que no es otra cosa que el Reglamento de Prevención contra la Violencia en Espectáculos Futbolísticos.

El 30 de junio de 2018 es el último día para conceder las licencias. En el camino, pueden existir subsanaciones y/o apelaciones. Ya con la temporada en juego, habrá un seguimiento, sobre todo en temas contables mensuales (como las declaraciones juradas con el pago de salarios y constancias impositivas) o en pedidos de modificaciones en instalaciones y predios. Para ello, se crearán los Órganos de Control Económico-Financierio (OCEF) y de Infraestructura (OCI). Y cabrán sanciones por incumplimiento a las obligaciones contenidas en el Reglamento: multas, quita de puntos, jugar a puertas cerradas, inhabilitaciones de estadios, prohibición de inscribir nuevos jugadores y la suspensión o revocación de la licencia.

 

Fuente: Olé – Foto: Club Unión