La fama de llorones, los productores agropecuarios la tienen desde siempre. Quizá por eso, cuando este lunes al mediodía el Gobierno buscó limar asperezas en relación a ese mote con empresarios, los del campo no se dieron por aludidos, al menos directamente. Tampoco creen que deban demostrar vocación por las inversiones, otro reclamo habitual del Gobierno.

Y si alguien atina a discutir los aportes de impuestos, cualquier chacarero no tardará un segundo en dar batalla: los derechos de exportación a la soja no tienen los niveles cercanos al 50% como hace exactamente una década se estableció por cuatro meses con la célebre Resolución 125 del kirchnerismo, pero hoy esas retenciones están en 28,5%, un valor acuciante ante la magra cosecha por la fuerte sequía.

Abre Expoagro en San Nicolás y Mauricio Macri estará en la inauguración
Así se armaba días atrás la muestra Expoagro. Abre este martes en San Nicolás. (Juan José García)

En ese contexto, entre buenas y de las otras, con el déficit hídrico en el centro de las preocupaciones, el campo irá esta semana a Expoagro en busca de las soluciones tecnológicas, institucionales y financieras que lo sostengan como gran protagonista de la economía nacional, y principal aportante de las divisas que inquietan a propios y extraños.

Y para mostrar la buena sintonía que tiene el Gobierno con el sector, el presidente Mauricio Macri participará del inicio de las actividades de la feria este martes. Llegará temprano a San Nicolás, donde se hace Expoagro, y además de hacer una recorrida por el predio dedicará unas palabras al sector chacarero, justo tres días después de que se cumplan diez años de la resolución 125 que enfrentó al campo con el gobierno K.

La megamuestra a campo, que se desarrollará entre este martes y el viernes, de 8:30 a 18:30, en San Nicolás, sobre el km 225 de la Autopista Rosario-Buenos Aires, es cada marzo el encuentro de arranque del año, en el cual confluyen actores agroindustriales de todo tipo: grandes, medianos y chicos, agrícolas y ganaderos, fierreros y ejecutivos.

“Expoagro es clave para reencontrarse con toda la comunidad agroalimentaria en el arranque del año y fijar las pautas de lo que vendrá. Por eso es una cita ineludible”, aseguró Pedro Vigneau, presidente de la Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa (Aapresid), una de las entidades que ha liderado la innovación del campo argentino en las últimas décadas. Realizarán una reunión de comisión directiva en el marco de la exposición y celebrarán por duplicado: los 10 años de su programa de Agricultura Certificada y el reconocimiento a la gestión sostenible del suelo por parte de la FAO.

“Esta feria es una excelente herramienta para alcanzar intercambios, entre productores, empresarios y funcionarios, para pensar juntos cómo potenciar acciones, alcanzar mejoras, crear ideas y entre todos empujar al agro como uno de los principales motores del país”, afirmó Francisco Lugano, presidente de la Asociación Argentina de Consorcios Regionales de Experimentación Agrícola (AACREA), otra de las organizaciones de productores que promueve avances organizacionales y tecnológicos en grupo, articulando en cada zona, por todo el país.

 

Los stands de estas entidades están pensados no sólo para el relacionamiento de sus miembros activos, sino también con un claro sentido de apertura. “Si queremos pensar en el concepto de prosperidad, no podemos manejarnos solos porque el progreso, que perdura en el tiempo, surge del diálogo, del consenso y del trabajo en red”, explicó Lugano.

El ministro de Producción, Francisco Cabrera, el más audaz entre los funcionarios macristas que reclaman proactividad empresaria, articuló mucho en estos días con el sector agropecuario. Conformó la Mesa Sectorial de la maquinaria agrícola e impulsa el debut en la feria del Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE), bajo su órbita, que lanzará una agresiva línea crediticia para la adquisición de maquinaria agrícola, complementando la oferta de otras 10 entidades bancarias, púbicas y privadas.

Otro actor protagónico del elenco gubernamental será el ministro de Agroindustria, Luis Miguel Etchevehere, que cuando los chacareros “lloran” por los costos logísticos y tributarios para llegar al supermercado del mundo sabe perfectamente de lo que hablan; mientras presidía la Sociedad Rural Argentina lideró una de los estudios más detallados al respecto, e incluso se lo presentó formalmente -con posterior difusión de fotos- a su actual colega de Gabinete, Nicolás Dujovne.

En suma, la competitividad es un concepto del que todos hablan y casi nadie queda satisfecho. Esta noche seguramente se hablará también de eso en el Hotel Colonial de San Nicolás, donde habrá una cena de camaradería entre organizadores, expositores e importantes figuras políticas, previa al corte de cintas de mañana.

De cualquier modo, el campo –ese colectivo de mujeres y hombres realmente diverso en múltiples sentidos– no se duerme en los laureles ni se echa a dormir con la fama discutible. Va por más. Y en ese camino Expoagro es una oportunidad, una cita insoslayable, para la agroindustria y para todos los que articulan con su dinamismo.

Por Mauricio Bártoli