Pasaron apenas 5 meses de las últimas elecciones legislativas, pero el PRO pisó el acelerador de cara a 2019, cuando volverá a jugarse la suerte del proyecto político de Mauricio Macri. Sin eufemismos, varios dirigentes hablaron públicamente de reelección.

Más de un centenar dirigentes de todo el país se reunieron en Parque Norte para escuchar las directrices de algunos de los principales referentes del espacio. La necesidad de ampliar la presencia territorialidad en todo el país fue el mandato que más se escuchó en el centro de convenciones. También, no perder la cercanía con el electorado, principal mandamiento del mundo PRO.

Antes de que comenzara la reunión, un vocero poco habitual para estos temas declaró sin rodeos ante los periodistas presentes. “Nos estamos preparando para este año de gestión y para lo que viene con las reelecciones en los tres principales distritos”, sorprendió el ministro de Ambiente Sergio Bergman.

Un rato después, cuando el titular del PRO Humberto Schiavoni y el secretario del partido Francisco Quintana ya habían inaugurado la actividad, Patricia Bullrich señaló la necesidad de ampliar la base territorial. “Tenemos una gobernabilidad asentada, que ahora necesita representación en cada rincón del país”, sostuvo.

La polarización con el kirchnerismo se hizo presente en modo de advertencia. “Si no hay Cambiemos fuerte, vuelve lo que la gente no quiere que vuelva más”, sostuvo la ministra de Seguridad que fusionó su partido, Unión por la Libertad, con el PRO. Ante la prensa, en cambio, dijo que “el club del helicóptero” está bastante desarticulado.

En su afán por ganar territorialidad y presencia en la calle, el PRO apela a recetas conocidas. Este sábado tendrá lugar el primer timbreo del año. El secretario General de Presidencia Fernando de Andreis negó que los cánticos contra el Presidente puedan alterar esa dinámica. De todos modos, no está previsto que el Jefe de Estado participe de la actividad. Asistirá a un acto junto a orquestas juveniles y al director venezolano Gustavo Dudamel. De Andreis confirmó, no obstante, que Macri volverá a recorrer el país este año.

Las principales espadas del macrismo, Marcos Peña, María Eugenia Vidal y Horacio Rodríguez Larreta, fueron los encargados de cerrar el Consejo y los tres elogiaron la herramienta de los timbreos. “Vayamos a timbrear con la alegría de lo logrado y la humildad de lo que falta. A cada uno los vamos a poder mirar a los ojos”, dijo la gobernadora con tono de arenga. Vidal añadió que el único capital del PRO -a falta de sindicatos y organizaciones- es la gente. El jefe de Gobierno, por su parte, afirmó que se valoran más los timbreos ahora que en campaña. “Este año vale doble”, dijo e insistió en las bondades de la tecnología para construir cercanía.

El jefe de Gabinete, además, defendió el rumbo económico, aunque reconoció la caída de las expectativas económicas personales, que revelan las encuestas del mismo Gobierno. “Estamos entusiasmados con los números de la economía. Los indicadores muestran crecimiento. Hay brecha con economía personal, pero estamos en el camino correcto”, dijo. También, enfatizó la necesidad de reforzar Cambiemos.

Lo escucharon el gobernador de Jujuy Gerardo Morales y el legislador de la Coalición Cívica Maximiliano Ferraro. El mismo día en que Nicolás Massot se refirió involuntariamente en televisión al rol de los radicales en el Gobierno, Morales evitó ahondar las diferencias. “Los indicadores son buenos. Van a estar dadas las condiciones para la reelección”, afirmó.

Otra de las herramientas que utilizará el PRO para ampliar su base territorial en el resto de las provincias es la escuela de gobiernos locales, que dirige el intendente de Vicente López Jorge Macri. “El mecanismo de trabajo va a ser que la mesa política de cada provincia decida quiénes pueden ser candidatos en cada ciudad. De mínima desde la mirada de PRO, de máxima desde la de Cambiemos”, expresó . El primo del Presidente relató que el objetivo es empezar a capacitar a dirigentes en 30 municipios de la Provincia, sumar a 30 del interior y controlar la gestión de 25 ciudades que ya son parte de la red oficialista. Próximamente lanzarán un foro de intendentes de todo el país.

Larreta, el último orador, volvió a traducir el mensaje que el oficialismo debe llevar a la ciudadanía. “Hay que tener muy claro el mensaje, local y nacional. Es muy fácil: estábamos al borde del precipicio, estamos en un proceso, y el cambio es traumático”, sentenció