Puerto Iguazú, Misiones:

Puerto Iguazú es uno de los destinos más visitados de Argentina. Su atractivo estrella, las cataratas –ubicadas dentro del Parque Nacional Iguazú–, poseen circuitos que permiten observar los saltos tanto desde arriba como desde abajo. La caída más espectacular es la Garganta del Diablo, que puede contemplarse desde tres miradores.

La visita a este rincón ofrece otros atractivos muy recomendables para conocer: la reserva guaraní Yasy Porá, La Aripuca y sus construcciones con inmensos troncos, y el Biocentro Iguazú, una reserva natural de flora y fauna de la zona.

Pinamar y Cariló, Buenos Aires:

A unos 1.050 kilómetros de nuestra provincia, dos ciudades de la costa argentina se postulan como grandes opciones para pasar unos días en familia. Se trata de Pinamar y de Cariló, que presentan una característica en común: la naturaleza parece haberse apoderado de su territorio.

Si bien ir a la playa es la actividad preferida de quienes la visitan en verano y ambos destinos cuentan con centros comerciales y diversos locales gastronómicos.

San Carlos de Bariloche, Río Negro:

En el extremo opuesto a la Costa, ubicado contra la cordillera, San Carlos de Bariloche es una de las joyitas más reconocidas del territorio argentino. Si bien es una de las opciones preferidas por los jóvenes para sus viajes de egresados, el destino presenta una variada oferta para todo tipo de públicos. En ese sentido se destacan las actividades de aventura, como la flotada.

El Chaltén, Santa Cruz:

Moviéndonos al sur del país, en la provincia de Santa Cruz se encuentra El Chaltén, que fue declarado Capital Nacional del Trekking en el año 1994. La belleza del lugar es impresionante y hay numerosos senderos con distintas clases de dificultad, todos bajo la imponente presencia del Fitz Roy. Buena energía, una cámara de fotos es todo lo que necesita para visitar este destino.

Esteros del Iberá, Corrientes:

Es muy posible que este sea uno de los destinos más fascinantes de nuestro país. En la provincia de Corrientes aparecen los Esteros del Iberá, un destino semiacuático en el que es muy difícil distinguir entre lo que flota y lo que no. Los diversos animales que allí se encuentran son los dueños del lugar; viven en libertad y se los puede ver en las fotografías de todos los turistas.

San Guillermo, San Juan:

El Parque Nacional San Guillermo, en la precordillera sanjuanina, es un inmenso desierto con montañas de colores, ríos cristalinos y con la mayor concentración de vicuñas del país. Para visitarlo se exige certificado médico (debido a la altura a la que se accede en algunos sectores), vehículo 4×4 y la compañía de un guía habilitado.