Se realizaron las celebraciones por el día del santo patrono de la ciudad

La intendente Daniela Qüesta participó en la mañana de ayer de las tradicionales celebraciones religiosas en conmemoración del santo patrono de Santo Tomé, Santo Tomás de Aquino.

Actos por el santo patrono de Santo Tomé.

La actividad, enmarcada en la agenda oficial que lleva adelante el Municipio, comenzó a las 9.30 horas y consistió en una procesión que partió desde el Palacio Municipal y concluyó en la Parroquia Inmaculada Concepción y Santo Tomás de Aquino, donde tuvo lugar una Misa.

De la misma también participaron el diputado provincial Fabián Palo Oliver; los secretarios de Gobierno, Norberto Lavatiatta; de Hacienda y Administración, Claudia Pascual; y de Salud, Natalia Angulo; la presidente del Concejo Municipal, María Alejandra Chena; junto a otros funcionarios del gobierno municipal y concejales de la ciudad.

“Cada 7 de marzo, desde el gobierno municipal tratamos de otorgarle a esta fecha el marco que se merece y respetar su contenido religioso”, subrayó Qüesta.

“Los festejos patronales tienen lógicamente un origen ligado a la religión. En este sentido, la procesión y la Misa, con el acompañamiento de las escuelas, son parte de una tradición que tiene que ver con nuestra identidad como santotomesinos, y es por ello que creemos importante sostenerlas y valorarlas”, agregó la mandataria.

Actuación del Coro Polifónico

Continuando con el programa de actividades, el Coro Polifónico de la Provincia, con el Maestro Mariano Moruja en calidad de director invitado, se presentó ayer a las 20.30 horas en la Iglesia Inmaculada Concepción, con entrada libre y gratuita.

La propuesta musical, caracterizada por un exquisito y variado repertorio, fue el inicio del ciclo “Música de todos los tiempos” coordinado por la Agrupación Coral Municipal Santo Tomé, bajo la dirección de Jorge Cova.

Fecha emblemática

El 7 de marzo de 1897 las autoridades locales instituyeron a Tomás de Aquino como patrono de Santo Tomé. En parte, esta consagración se debió a la sugerencia del obispo José María Gelabert, que vivía en este lugar y era admirador de la obra sacerdotal y filosófica del religioso italiano.

Con el transcurso del tiempo, los festejos patronales fueron ganando en arraigo y popularidad, convirtiéndose en un verdadero motivo de orgullo entre los vecinos y un aspecto significativo de la identidad del pueblo. Prueba de este hecho fue la resolución comunal de 1949, que designó con el nombre de 7 de Marzo a la avenida principal que atraviesa nuestra jurisdicción (hasta entonces denominada Avenida del Rosario).