La Justicia de Uruguay aceptó extraditar al sindicalista Marcelo Balcedo y a su mujer Paola Fiege, pero su regreso a la Argentina se demorará, ya que ambos deben rendir cuentas por delitos cometidos en el país vecino.

El ex secretario general del Sindicato de Obreros y Empleados de la Minoridad y la Educación (Soeme) y Fiege cumplen prisión preventiva, acusados de los delitos de lavado de activos, contrabando, tráfico de armas y apropiación indebida.

De esta manera, continuarán detenidos en Uruguay mientras dure el proceso en su contra y también en caso de ser condenados.

En Argentina, Balcedo es investigado por el juez Ernesto Kreplak, que lleva adelante un expediente en el que se acusa al sindicalista de liderar una asociación ilícita para perjudicar a los afiliados del Soeme.

En ese marco, Kreplak solicitó el pasado 23 de enero la extradición de Balcedo y Fiege y hoy la magistrada uruguaya María Elena Mainard aceptó el pedido. El gremialista y su mujer fueron apresados en Uruguay el día 4 de enero y al momento de su detención tenían en su poder armas de fuego y más de 500 mil dólares.

Rodolfo Patiño, abogado del matrimonio Balcedo, declaró en medios uruguayos que la extradición “tiene un tomo más declarativo que efectivo”, ya que su defendidos están acusados de otros delitos en ese país.