Mendoza está prófugo desde el año pasado. Foto UNO

Daniel “El Tuerto” Mendoza, condenado a seis años y seis meses de prisión efectiva por haber fabricado y comercializado estupefacientes desde una vivienda de Colastiné Norte y por haber amenazado a la titular de la ONG Madres Solidarias, Norma Castaño, se encuentra prófugo de la Justicia federal desde el año pasado.
El curioso y llamativo dato salió a la luz días atrás luego de que los jueces camaristas, María Ivón Vella, José María Escobar Cello y Luciano Homero Lauría del Tribunal Oral Federal de Santa Fe, declaren la rebeldía tras no volver al penal de Coronda donde se encontraba alojado tras su condena dictada en 2015.
La declaración de rebeldía fue mediante la resolución 09/2018, emitida el pasado 14 de febrero en el edificio de Primera Junta y San Jerónimo. En la misma, se da cuenta que el “Tuerto” no regresó al establecimiento penitenciario y por ello se ordenó su captura nacional e internacional.

Beneficiado
La salida de Mendoza se produjo el 9 de septiembre del 2017 y fue tras obtener el beneficio de la salida transitoria. Dicha salida había sido otorgada por 50 horas por lo que debió regresar el 11 de ese mes, a las 9, pero nunca llegó a la puerta del penal. Se escapó.
El Tuerto trasladado al Tribunal Oral Federal para el juicio.
El Tuerto trasladado al Tribunal Oral Federal para el juicio. Archivo/ UNO
Desde ese entonces, el condenado se encuentra evadido de la ley por lo que las autoridades del TOF de Santa Fe declararon su rebeldía.
Fuentes allegadas a la causa indicaron a este diario que a Mendoza le faltaban cuatro meses meses para poder salir bajo la medida de libertad condicional, pero un presunto deterioro en su salud fue el causante para que el narco tome la decisión de no retornar al penal.

Una megacausa
El “Tuerto” Mendoza fue sentenciado el 27 de octubre del 2015 por los jueces Vella, Escobar Cello y Lauría en el marco del juicio oral y público que lo llevó al banquillo de los acusados no solo a él sino también al exjefe de Policía de la provincia, Hugo Tognoli; el exsubjefe de Inteligencia de la ex-Drogas Peligrosas, José Luis Baella; el agente Mauricio Otaduy y el civil Fernando Torres, detenido por transporte de estupefacientes.
Todos, menos Otaduy, fueron condenados a distintas penas. Sobre Mendoza recayó haber tenido participación en el hallazgo de la cocina de cocaína en una vivienda de Colastiné Norte, donde fueron secuestrados 15 kilos de drogas y precursores químicos.
Además, pesa sobre el “Tuerto” haber sido quien amenazó a la titular de la ONG Madres Solidarias, Norma Castaño, en su vivienda particular. Aquella amenaza fue grabada en un video y difundida por internet para presionarla, sostuvo la acusación, para que retire la denuncia contra Tognoli por amparar a Mendoza y no investigarlo.

Para el tribunal que emitió sentencia en ese entonces, Tognoli ayudó a Mendoza a eludir las pesquisas judiciales iniciadas en el Ministerio Público de Santa Fe entre el 3 de marzo del 2011 y el 25 de agosto de ese mismo año.
Los jueces dieron por acreditado que el exjefe de Policía de la provincia, conocía la actividad ilícita que tenía desplegada Mendoza en su vivienda de calle Los Jazmines y Las Encinas, de Colastiné Norte.

Conexión con el “Beto”
De la “causa Tognoli”, se desprende también la condena que acordó el exbailantero, Raúl “Beto” Basimiani, en noviembre del 2015, quien según la pesquisa estableció estrechos lazos con el propio Mendoza. Paradójicamente, Basimiani fue detenido en la casaquinta donde residía el Tuerto, en Colastiné Norte.
Para la Justicia, Mendoza fue quien proveyó la red de kioscos de droga que tenía el “Beto” desplegados por Aristóbulo del Valle al 5500 y 5100 –”El Tatengue” y “El Puente”– y en Mitre al 7900.

Es que las investigaciones detectaron que tanto Mendoza y Basimiani se encontraban dentro de la misma organización que elaboraba estupefacientes en la casaquinta de Los Jazmines y Las Encinas y luego distribuía la droga a dichos negocios.
Un mes después de haber culminado el juicio que condenó a Mendoza, Basimiani acordó una pena de seis años de prisión efectiva por venta de estupefacientes y purga una condena en el penal de la ciudad de Coronda.