Aunque estaba decidido a cambiar el sistema político de Italia, no podrá hacerlo. Después de los pésimos resultados que tuvo el Partido Demócrata en las elecciones del domingo pasado, su secretario general Matteo Renzi renunció a su cargo. El exprimer ministro italiano obtuvo apenas el 18,8 % de los votos.

“Es obvio que después de este resultado yo deje la dirección del partido”, resaltó después de confirmar que habrá un congreso para decidir quién tomará su lugar.

Las elecciones generales dieron como vencedor al Movimiento 5 Estrellas con el 32,68% de los votos. La centro derecha -conformada por Forza Italia, la Liga Norte y Hermanos de Italia- logró sumar en conjunto el 37%.

“No pensaba que fuéramos a tener una derrota tan clara”, reconoció Renzi, antes de admitir que es lógico que el Partido Demócrata “abra una nueva página”, durante una conferencia de prensa.

“En la campaña electoral hemos dicho ‘no’ a un Gobierno con los extremistas y no hemos cambiado de idea, no estábamos bromeando”, subrayó el exprimer ministro. Y citó tres elementos, que según él, separan al partido de la centro derecha: su “antieuropeísmo, la antipolítica y la utilización del odio verbal”.

Tras el anuncio de su renuncia, algunas de las voces más críticas contra Renzi salieron al cruce, como el ministro de Desarrollo Económico, Carlo Calenda. El funcionario argumentó que él no cree que la razón de sus malos resultados haya sido por una “campaña demasiado técnica”.

Por su parte, el ministro de Justicia y líder de la minoría crítica, Andrea Orlando, reprochó a Renzi que no abandone el cargo de inmediato, sino que espere a la formación de un Ejecutivo y pidió las primarias cuanto antes para elegir al próximo secretario general.